Oona y SalingeR

Sin título-1.inddD. Salinger, el autor de la mítica novela El guardián entre el centeno, es uno de esos escritores, adorados y odiados a partes iguales, que se convierten en un mito maldito. Vivía recluido de la civilización. Tras su muerte, herederos y editoriales han entrado en una batalla encarnizada por publicar los textos que Salinger nunca quiso que vieran la luz. La novela Oona y Salinger de Frédéric Beigbeder ahonda en algunos de los momentos de la vida del autor. Nueva York, 1940. J. D. Salinger es un chico larguirucho de veintiún años. Escribe relatos e intenta que se los publiquen las revistas literarias del momento. Oona O’Neill tiene quince años y es hija del gran dramaturgo Eugene O’Neill.

Es tremendamente bella y se codea con lo más granado de la sociedad neoyorquina. Oona y Salinger se conocen y salen durante un tiempo. Pero al cabo de dos años, tras el bombardeo de Pearl Harbor, Salinger se alista en el ejército y se separan. Él participa en el desembarco de Normandía y ella se casa en 1943 con Charles Chaplin, con quien permanecerá hasta la muerte de él, en 1977, y tendrá ocho hijos. Salinger escribe a Oona cartas que nunca han salido a la luz. Hasta aquí los hechos conocidos. Pero Frédéric Beigbeder, fascinado por los protagonistas de este relato interrumpido, decide contarnos la historia entera. Rellena los huecos, recrea lugares y ambientes, fabula diálogos. Incluso reescribe las cartas de los amantes e imagina un último encuentro fugaz, al cabo de cuarenta años, en Grand Central Station.

El jardín secreto de la memoria

galeria factoriaVivimos una revolución artística de la cerámica contemporánea. La Galería Factoría es uno de los muchos lugares donde está proliferando el uso artístico de tan antiguo material. Mitad galería, mitad fábrica, mitad tienda, acaban de inaugurar la exposición El jardín secreto de la memoria de la artista francesa Sophie Aguilera Lester. Piezas de sugerente femineidad, pertenecientes a un universo muy íntimo, y, por supuesto, hechas en cerámica. Podrán verse hasta el 11 de abril. “El Jardín Secreto es un proyecto que comienza y que no se sabe dónde acaba. Es un lugar, un tiempo y algunas horas. Es muchos caminos y alguna salida.

En el jardín, que a veces es bosque, habito en un espacio muy pequeño con un cuerpo muy grande. Es amor a lo absurdo y a la risa. En el jardín hay objetos que no olvidan y cuerpos que no quieren. En el jardín tropiezo siempre con la misma piedra que guardo en el bolsillo mientras bailo. Es segundas vidas y terceras. Es romper, hacer y deshacer. Es guardar en una caja un trozo de mi pelo mientras miro siempre la misma foto. Es un jardín que no es jardín si no recuerdo que habita en lo secreto de la memoria donde siempre quiere ser de día”, escribe la artista.

Verano en diciembre

Carolina África lo da todo en esta obra de teatro que llega a la sala Francisco Nieva del Valle-Inclán (Centro Dramático Nacional). Escribe, dirige y actúa acompañada de un elenco de grandes actrices. Verano en diciembre es la historia de una familia compuesta por cuatro generaciones de mujeres muy distintas, que comparten la búsqueda común e incesante de eso tan incierto que llamamos felicidad. Es como hacer un agujerito en la pared de una casa, para ver lo que son –lo que somos, contemplando las grandezas y miserias de un hogar reconocible, plagado de ironía, buenas intenciones, reproches, silencios, dolor, risas… y por supuesto mucho amor.Un reflejo de los conflictos generacionales que surgen en esa institución contradictoria y compleja que es la familia, en un viaje que invita a soñar con un prometedor verano, al otro lado del Atlántico, que derrita nuestro crudo e infinito diciembre.