carlos sadness

Captura de pantalla de “Que electricidad”, videoclip de Carlos Sadness.

Shinoflow entraba de lleno en el panorama más underground de la música española a partir de 2007. Sin apoyo discográfico publicaba temas de rap en Internet con un estilo particular y diferente. Sobre todo diferente. De ahí nació un disco llamado El presidente de los estados de ánimos. Shinoflow se enfrentaba a un doble problema, demasiado extraño para los amantes del rap, demasiado rap para los ajenos a este género musical. Era un rapero atípico, a medio camino entre la rima y los coros. Gustándose más en las melodías que en las bases. Pero él lo tenía claro, el problema no era suyo, sino de quien le exigía ceñirse a un modelo. Él hace música, su música, el resto es ruido.

Su imagen fue convirtiéndose en una de las variantes más frescas y atractivas del panorama musical. Llegó el 2010 y el barcelonés pasó a ser Carlos Sadness, con su mismo pelo largo, fino y su barba característica. Pero su música se adentraba más en los rasgos folk, para dejar el rap en zarpazos de coros y nuevo instrumentos. Tan sólo dos años después Ciencias celestes llegaba al mercado. Lo hacía a través de la prestigiosa revista especializada Mondo Sonoro. Para su gran estreno contó con diferentes colaboraciones de renombre como Bebe, Iván Ferreiro o Zahara. El disco suponía un gran primer paso con canciones de la talla de ‘Au revoir’, ‘Celeste’ o el single ‘Hoy es el día’. Sadness se hacía así con un buen número de seguidores, muchos de ellos heredados de Shinoflow, que se veían cómodos en el casi inclasificable estilo que había conseguido.

La estética también ha formado parte del fenómeno Sadness. Su faceta de publicista le ha servido para crear un estilo propio tanto en su vestimenta como en la presentación de sus videoclips, portadas de discos, etc. Por ejemplo, la naturaleza ha tenido gran importancia en Ciencias celestes. La faceta artística de Carlos Sadness también se ha utilizado. En su página web hay una sección dedicada a la compra y visionado de diferentes dibujos pintados por el artista. La comunicación con los fans tampoco se ha pasado por alto e incluso se han ido colgando diferentes acordes –dibujados también- del disco del 2012 para quien quiera tocarlas en casa.

Pero no sería hasta este año cuando Carlos Sadness irrumpiera y reclamara un puesto como una de las revelaciones de la temporada, al menos para El Acróbata. La idea salvaje llegaba al mercado en febrero con once canciones. Sin llegar a ser un álbum conceptual –como pudo ser 1999 de Love of Lesbian, donde se contaba a través de diez canciones la historia de una pareja- nos encontramos con algunas continuaciones a lo largo del disco. ‘Sputnik (el día que dejaste la Tierra)’ tiene su fin en ‘El día que volviste a la Tierra’. Dos de las canciones más potentes del trabajo de Sadness, junto a ellas resalta por la fuerza de su texto ‘No vuelvas a Japón’, en la que comparte micrófono con el también polifacético Santi Balmes: “Me he alejado tanto, que no puedo verlo. Es la miopía que me deja tu recuerdo”.

Un álbum completísimo en el que también hay espacios para melodías más ligeras, casi veraniegas, siendo posiblemente estas el gran éxito del disco. La divertidísima ‘Miss Honolulu’ –donde Sadness canta a un antiguo amor al que no echa de menos- es uno de los ejemplos de cómo las letras ochenteras tienen cabida en la música actual. “Te voy a matar… Cuando me acabe de peinar”, dice el artista.  La parecida pero también interesante ‘Qué electricidad’ con la que se inaugura el disco sirve de declaración de intenciones. Es el álbum hasta la fecha en el que menos oímos rapear a Sadness.

Quizás la joya de la corona sea la extremadamente pegadiza ‘Bikini’. Último single del disco y aspirante a canción del verano lejos de los focos discotequeros más típicos. Ritmo frenético, Frigopies y sensualidad marcan el videoclip. El propio Carlos Sadness compartió vía Youtube el single comentando que incluía “elementos explotados como “cadillac, chica rubia, huida” convertidos al universo de La Idea Salvaje. Convertir una letra de máximo encuentro, en una escapada con guiños cinematográficos”. El video está dirigido por Lyona, habitual en los trabajos del artista, y protagonizado por la modelo Jessica Goicoeche. “A tu lado siempre calor” es la idea principal de la canción, una pequeña joya que culmina el trabajo más completo del inclasificable Carlos Sadness.