Bandera Sietestrellada cuatribarrada con escudo de Carpetania

Bandera Sietestrellada cuatribarrada con escudo de Carpetania

Históricamente los nacionalismos, o regionalismos, en España se han centrado en la periferia del país. Zonas como Cataluña, el País Vasco, Valencia o Galicia, se han erigido como regiones con una fuerte identidad propia, de un nivel alto de autogobierno y de oposición al Estado central español. Otros lugares como Aragón o la propia Castilla también tienen sus nichos identitarios con un gran arraigo y concienciación, aunque menos rupturistas que los periféricos. Pero pocos o muy pocos habrán oído hablar alguna vez del nacionalismo madrileño, del nacionalismo de la Comunidad de Madrid, y menos si viene de un término prerromano llamado Carpetanismo. Pero aunque nunca lo hayas escuchado existe y con unos pilares muy claros y una base enraizada como todo nacionalismo que se precie debería tener.

Si buscas Carpetania en cualquier enciclopedia (Wikipedia) te aparecerá algo de parecido a esto: “Espacio geográfico donde habitaron los antiguos Carpetanos desde su etnogénesis alrededor del siglo VI a.C. hasta su integración/disolución dentro de la Hispania romana tras la consolidación de su conquista en los albores de nuestra era”, un espacio que ocupaba desde la Sierra de Guadarrama (Madrid), hasta los campos de Cuenca, desde la alta Alcarria de Guadalajar hasta la ciudad de Toledo. Según la mayoría de los historiadores, esta identidad de los carpetanos terminó con la conquista romana y la posterior llegada de los visigodos pero, según los carpetanistas, fue mucho después cuando este sentimiento fue arrancado del alma de los madrileños hasta desaparecer del ideario del centro peninsular. Pero ¿quiénes defienden estas teorías? ¿Quiénes buscan en lo más recóndito de la historia para encontrar una identidad madrileña?

Mapa de las regiones de la Carpetania

Mapa de las regiones de la Carpetania

Tierra carpetana es uno de esos grupos, de corte asociacionista, que busca reivindicar el carpetanismo como seña de identidad madrileña con todos los detalles. Banderas nacionalistas, mapas históricos de los límites carpetanos, historia propia y hasta una lengua propia surgida de lo más profundo de estas tierras. De momento lo hacen casi todo a través de la web y las redes sociales pero no descartan, ante un avance de este ideario, dar el salto a cotas, sobre todo culturales y no tanto políticas, más altas. “La web-blog-Facebook Tierra Carpetana nace de la idea de confluir los diferentes aspectos que rodean a lo que geográficamente, culturalmente e históricamente conocemos como pueblo carpetano”, cuentan desde Tierra Carpetana a El Acróbata. “El carpetanismo como movimiento popular nace de la necesidad de crear una alternativa real al vacío de identidad autóctona existente en el interior peninsular ibérico, mermada por los poderes fácticos desde la edad contemporánea”, explican.

Su mayor preocupación  es recuperar la cultura y la identidad carpetana para toda la región que, según explican, fue arrasada por los monarcas de Habsburgo cuando decidieron establecer la capital de su reino en Madrid. “Creemos que la actual Comunidad Autónoma de Madrid se ha convertido en una capital DF que deja de lado toda realidad y atisbo de identidad milenaria de esta tierra, por ello pedimos el cambio de denominación de “Comunidad de Madrid” por el de Carpetania, con una correcta vertebración del territorio en comarcas y regiones históricas, un desarrollo sostenible, una organización comarcal que desarrollen competencias propias en diferentes materias, de forma descentralizada”, explican.

De momento el carpetanismo es un movimiento más cultural que otra cosa que intenta recuperar elementos identitarios como la bandera “si preguntamos por ejemplo que qué significan las siete estrellas de la bandera carpetana lo comprobaremos; un símbolo mitológico que corresponde a la constelación de la osa mayor que vemos en nuestra Sierra de Guadarrama y Cordillera Carpetovettónica y de más de 1000 años de historia”, o la lengua ‘madrileña’. Pero no descartan entrar en política en un futuro, para exigir la singularidad y reivindicar la identidad madrileña entre las demás regiones españolas. No es rupturista ni independentista pero sí persigue objetivos clásicos de los movimientos nacionalistas como la autogestión de la Hacienda propia o el reconocimiento como región histórica en la Constitución y en las leyes, al igual que ya lo son Navarra, País Vasco, Cataluña, Andalucía y Galicia.

Gramática del 'madrileño'

Gramática del ‘madrileño’

Internet se ha convertido en la herramienta perfecta para que este tipo de movimientos encuentre su lugar y pueda difundir sus pensamientos, uniéndose con grupos parecidos que no creían que existían. En el caso carpetanista aseguran que Internet ha hecho que este movimiento se empiece a conocer en todos los puntos de la región y empiece a reivindicarse por la zona como una alternativa a la situación actual de la Comunidad Autónoma de Madrid “Creemos que la actual Comunidad Autónoma de Madrid se ha convertido en una capital DF que deja de lado toda realidad y atisbo de identidad milenaria de esta tierra, por ello pedimos el cambio de denominación de “Comunidad de Madrid” por el de Carpetania, con una correcta vertebración del territorio en comarcas y regiones históricas, un desarrollo sostenible, una organización comarcal que desarrollen competencias propias en diferentes materias, descentralización”, explican desde Tierra Carpetana. El movimiento parece hacer una llamada a la unidad de la región madrileña para acabar con el supuesto dominio de la capital sobre toda la comarca.

A pesar de ser un movimiento con raíces profundas, de momento no tiene entre sus objetivos el independentismo de la Carpetania, si no más bien buscar que esta identidad dé más fuerza a una región que consideran ahogada por el Estado español y por la capitalidad de Madrid. Buscan mostrar una seña diferente de una zona que consideran desnortada en el mapa del país, reivindicar el lugar de la región central por encima de ser el enclave donde se encuentra la ciudad de Madrid que siempre se ha considerado como un territorio de inmigrantes sin una identidad clara como la que puede tener Barcelona o Sevilla. “Exigimos que la provincia de Madrid o CAM deje de ser la autonomía que más pague al estado central, ya estamos cansados de mantener con nuestros impuestos lo que hace 500 años nos impusieron, y por supuesto, políticas de unidad con respecto a los territorios históricamente carpetanos. Ya se han dado pasos con políticas como en el bono-transporte, que para nosotros es plenamente insuficiente”, explican.

Un regionalismo diferente que nace en una comarca que se suele colocar como el enclave principal y esencial del nacionalismo español. “La fé que nos queda en el futuro de esta tierra es que hemos visto como en diferentes fases de la historia comunidades y pueblos que actualmente están reconocidos habían desaparecido del mapa durante un periodo de tiempo, esperemos que en la tierra carpetana ocurra lo mismo y en un futuro podamos enarbolar con orgullo la sietestrellada carpetana, por todo lo que ella representa”, concluyen.