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Reacción a la muerte de Cecil en redes sociales.

Es innegable el poder de las redes sociales para movilizar y para compartir. La semana pasada llegaba a oídos del pueblo la muerte de Cécil, para Zimbabue, el león más bello del país y símbolo nacional. ¿La causa? Por desgracia no natural, sino provocada. Un cazador furtivo, deseoso de colgar más medallas en su cuarto, fue a por el rey de la sabana y apuntó directamente al corazón del país africano. Pero no fue todo aleatorio ni fruto de la casualidad. La caza se realizó bajo la profesionalidad y legalidad de unos guías locales. En un principio se pensó que ‘simplemente’ fue un disparo. Uno y se acabó. Y realizado por un español. Bendita puntería, pensarían algunos.

La investigación se iniciaba y finalmente se descubría que el cazador furtivo no era español, sino estadounidense. Walter Palmer, dentista y cazador avezado. Y no fue un disparo, eso hubiese sido rápido para el león. Un arco, una flecha, una animal indefenso. Y ahí acabó la vida de Cécil. Una hazaña por la que pagó 50.000 euros.

Rápidamente las críticas hacia el cazador fueron feroces. Bajo el hashtag #WalterPalmer, los tuiteros se cebaban con el dentista y criticaban que cazara, y también que acabase con la vida del felino de 13 años que habitaba en la reserva natural de Hwange. Una vez se supo que Palmer poseía una clínica dental en Minneapolis, el perfil de la misma en la web Yelp, especializada en críticas y opiniones sobre los negocios que pueblan principalmente Estados Unidos se llenaba de comentarios negativos y votos en contra.

“Tú mataste a un león protegido, nosotros mataremos tu negocio” eran el tipo de comentarios que se podían leer. Algunos más radicales pedían que se le prendiese “fuego” a su negocio y apelaciones a los sentimientos humanos: “¿Quieres ver tu dinero invertido en matar animales en África?”

Aunque pidió perdón, el tema aún colea. Caras reconocidas e ilustres como Arnold Schwarzenegger, Cara Delevingne o Ricky Martin se movilizaron para expresar su rechazo a la caza de animales. Arnold subió un fotomontaje a su perfil de Instagram con dos fotos, a la izquierda, el actor en su época de culturista sujetando dos trofeos y la frase “Esto son trofeos”. A la derecha, la foto de Cecil acompañada de la frase “Esto no”

Cara Delevingne tuiteó “Ese Walter Palmer es una pobre excusa del ser humano y Ricky Gervais, humorista y presentador de Estados Unidos, dejó de lado su perfil humorístico y subió una foto de Cecil a la red social de microblogging diciendo: “RIP #CecilElLeon. Me cuesta imaginar algo más bonito que esto”

Jimmy Kimmel le dedicó el monólogo de su programa a Cecil. Un vídeo reproducido ya 6 millones de veces en el que el presentador se “alegraba de que el cazador no fuese americano. Realmente pensaba algo como: es terrible, pero gracias a Dios no ha sido ninguno de nosotros”, más tarde, en el mismo monologo, se daba cuenta de que sí, era americano. Recientemente y tras la muerte de Cecil llegaba otra noticia. Jericho, el hermano del difunto, también le habían dado caza. Por suerte, para el bien de la comunidad de leones, el león sigue aún con vida. Esta noticia no ha hecho más que reabrir una vieja herida sin sanar. Desde 1975, la población de leones ha descendido un 90% en África. Una triste realidad. Nacer para ser cazados.