damien rice

Captura de pantalla videoclip “I don’t wanna to change you”.

Después de ocho años de silencio discográfico, Damien Rice publicaba My favourite faded fantasy el último día de octubre de 2014, el tercer disco de estudio firmado por el artista irlandés. Su nuevo trabajo tenía sobre la cabeza la pesada sombra de sus dos primeros álbumes, O y 9. Por primera vez en su carrera un disco de estudio tenía más de un carácter en el título. Por primera vez, también, no salía en los créditos principales la que fuera su pareja sentimental y musical durante las grabaciones de los dos primeros trabajos, Lisa Hannigan.

Los textos del cantautor irlandés se sitúan, por lo general, en ese círculo vicioso  entre extrañar lo perdido y rechazar lo que está por llegar

En el 2002, Damien Rice había canalizado sus sentimientos de soledad y de autodestrucción en forma de canciones. La aparición de The Blower’s Dauther –una de sus composiciones más conocidas por el público– en la cinta Closer permitió a gran parte de la audiencia de la película identificar los problemas amorosos que Jude Law, Julia Roberts, Natalie Portman y Clive Owen compartían y sufrían en el guión con la canción de Damien Rice. Al fin y al cabo, los textos del cantautor irlandés se sitúan, por lo general, en ese círculo vicioso  entre extrañar lo perdido y rechazar lo que está por llegar.  Esa imagen de cantautor folk que toca melodías tristes sirvió de gancho perfecto; O le convirtió en una de las grandes promesas del género y convertiría a muchos en adeptos fieles de sus soledades. De ese primer disco –la mayor parte de la crítica musical lo sitúa como el mejor trabajo de Damien Rice- quedaron canciones como Delicate, Volcano o Cannoball.

 

Una composición fina y producida con calma que transformaba los sentimientos del autor en pequeñas punzadas. Sin embargo, no hay que entender la música de Damien Rice como un simple lloro al desamor. La crudeza y la crueldad del hombre son temas recurrentes en sus textos. La voz de Lisa Hannigan otorgaba ese punto de dulzura que servía como oposición a las penurias del compositor. La ruptura definitiva entre ambos se cumpliría tras el siguiente disco de estudio, 9.  Un nuevo trabajo, firmado en el 2006, que seguiría la línea diseñada por O y que venía marcado por el éxito del primero. Aunque también tendría alguna sorpresa como Coconut Skins, algo más alejado de lo producido por Damien Rice hasta el momento.  Hannigan empezaría después una carrera en solitario con la que ha publicado dos discos hasta la fecha Sea Sew y Passenger. En ellos se puede observar cómo las inquietudes musicales de Lisa tomaban otro camino que las de su ex compañero.

La odisea entre 9 y My favourite Faded Fantasy le llevó ocho años a Damien Rice, con la ambigüedad de que quizás no iba a volver a grabar ningún disco más. Ya amenazó en un primer momento con que su trabajo en la industria musical sería únicamente O. Las actividades benéficas y conciertos sueltos en tours marcaron este tiempo. Su imagen pública –siempre guardada con recelo- pasaba desapercibida. Se le pudo ver luciendo pelo largo y frondosa barba durante alguna de sus giras –algunas interpretaciones recogidas para trabajos en directo- alejado de su imagen habitual. Sus fieles coreaban los éxitos de O y 9 en dichos conciertos, a veces, Damien Rice tocaba nuevas canciones que esperanzaban un posible regreso discográfico. Y regresó.

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Portada “My favourite faded fantasy”.

“You could be my favourite taste to touch my tongue”. Con ese verso comienza My favourite faded fantasy, el primer track del disco con mismo nombre. Una declaración de intenciones: Damien Rice había vuelto y no había cambiado. Su tercer trabajo se cimienta en las mismas temáticas que los anteriores, aunque con la dificultad añadida de no contar con Hannigan ni en la composición ni en las melodías. Solo ante el peligro, este nuevo álbum ofrece una línea  similar en las ocho pistas que forman parte de él. Su primer single, I don’t want to change you, reúne las mejores cualidades de sus anteriores trabajos. Crescendos en las melodías que van a la par de la intensidad en el texto, cuidada producción y un estribillo que escenifica el punto romántico de la canción.

Cuesta no echar de menos esas canciones a dos voces, contando dos partes de la misma historia, con las que Lisa Hannigan y Damien Rice nos partían el alma –memorable I remember del disco O en la primero Hannigan canta una dulce balada al amor pasado mientras que Rice nos muestra el lado más amargo de una ruptura- en los anteriores trabajos del irlandés. Sin embargo, sí podemos escuchar en este disco canciones de enorme factura en las que una mayor dedicación por las partes instrumentales sustituyen a la voz femenina, como en It takes a lot to know a man.

Envuelto en una larga gira desde finales del año 2014, de momento Damien Rice únicamente ha confirmado una fecha en España, será el viernes 29 de mayo durante  el Primavera Sound de Barcelona. Con  My favourite faded fantasy  más que degustado y valorado por la crítica, el cantautor se quita por fin la espinita clavada de ese periplo musical de ocho años sin sacar disco. Ahora, sus mayores fans se preguntan cuánto tiempo habrá que pasar para volver a ver nuevos trabajos del irlandés, a la espera de que el exilio de Damien Rice se haya acabado de una vez por todas.