Seguramente te parezca casi imposible si sigues un poco los pasos de uno de los hombres del momento, Donald Trump, pero en el elenco de las Elecciones presidenciales de Estados Unidos hay una candidatura que da más miedo que la del Partido Republicano. Es minúscula y puede que no llegue al 1% de los votos (las encuestas le dan entre un 1% y un 3%) pero ahí está, la candidatura liderada por el abogado y exmilitar nacido en Kingsport, Darrell Castle.

Muchos se preguntarán cómo consigue llegar a superar a uno de los políticos más odiados y temidos de los últimos tiempos, cómo puede superar a un hombre tachado de racista, machista, acosador o populista, entre otras muchas cosas. Pues con unas bases aún más radicales que las del propio Donald, llevando los conceptos que el magnate ha tenido que ir moderando para poder luchar por la Casa Blanca al radicalismo que no necesita abandonar una candidatura minoritaria y creada aposta para defender estas posturas.

Pro-vida, ultra conservador, pro-armas, anti-inmigración y anti-musulmán son algunos de los adjetivos que lleva por bandera Darrell Castle, candidato del paleoconservador Partido de la Constitución y no solo defiende posturas acorde con ellos sino que quiere llevar a cabo leyes muy duras que apoyen estos conceptos. Este abogado de 68 años que asegura que su experiencia combatiendo en Vietnam le cambió la vida, defiende el uso de armas hasta en los vuelos comerciales, el fin de cualquier tipo de derecho al aborto, incluyendo casos de violación o incesto, o la prohibición de los musulmanes hasta que se acabe con el terrorismo islamista. Una especie de liberalismo radical mezclado con una seguridad más que férrea y una defensa a ultranza del principios básicos del país basándose en una defensa a ultranza de cada punto de la Constitución y la Declaración de Independencia. Ríete tú de Donald Trump y su apoyo a la Asociación de las Armas o su muro en México.

Pero sus políticas radicales no quedan solo en el plano doméstico, en asuntos como el de las armas o el derecho al aborto. Castle asegura que su política es aún más liberal que el líder del Partido Libertario, Gary Johnson, y quiere sacar a Estados Unidos de organizaciones internacionales como la OTAN o la ONU pues asegura que van contra la soberanía del Estado y el poder de Estados Unidos y controlan el país sin haber sido elegidos.

Además, si llega a la Casa Blanca, dice que acabará incluso con una de las instituciones claves de la primera potencia del mundo, la Reserva Federal. Sin contemplaciones, todo para conseguir un Estado más pequeño y menos intervencionista que solo se encargue de asuntos claves relacionados con competencias básicas, defienda al ciudadano de la naturaleza humana e influya lo menos posible en su vida.

“El problema de América es el mismo problema de cara al resto del mundo, y que se puede resumir en dos palabras: la naturaleza humana”, asegura Castle.

Darrell Castle

Darrell Castle

¿De dónde sale el Partido de la Constitución?

Pese a su defensa de todo lo antiguo, lo cierto es que el Partido de la Constitución apenas tiene 25 años de existencia. Nacido en 1991, el Partido de la Constitución buscaba devolver a Estados Unidos a sus principios iniciales, con un nacionalismo económico y un poder estatal muy limitado. Pero no solo eso, pues sus objetivos también pasaban por volver a los “fundamentos bíblicos” que crearon Estados Unidos. Un partido tachado de paleoconservador, teocrático y dominionista del que Darrell Castle fue uno de los cofundadores, pasando por diversos cargos del Partido hasta ser nombrado como candidato.

Castle defendía su carrera en el partido de esta forma en una entrevista tras ser elegido: “Soy un vínculo entre la fundación del partido y sus ideales. Ha sido una lucha difícil a veces, no hay duda de eso, pero ha sido divertido. Ha sido gratificante en el sentido de que estamos haciendo algo que vale la pena “.

Puede que fuera divertido, pero lo cierto es que en los diferentes procesos electorales nunca ha superado los 200.000 votos, quedándose por debajo del 1% del total escrutado. Eso sí, esta ocasión es diferente. Ante la crisis de los dos grandes candidatos todas las encuestas aseguran que el Partido de la Constitución puede superar su récord histórico y ampliar sustancialmente su techo de papeletas, llegar a un 1 o 2% que podría significar una grandísima victoria para este partido.  

¿Quienes apoyan a Darrell Castle?

Su presupuesto electoral rondaba, a principios de julio, los 10.000 dólares, recogidos, en gran parte, entre asociaciones pro-vida, el principal apoyo privado de este partido, que tiene entre sus objetivos acabar totalmente con el derecho al aborto y perseguir duramente a todo el que lo defienda. Quiere acabar con la financiación del Planned Parenthood. Incluso el propio Castle fundó su propia asociación pro-vida llamada Mia’s Children Foundation Asociaciones de Armas o liberales radicales también apoyan la candidatura de Castle pero la competencia con el Partido Libertario, tercero en el país, y la fortaleza del Partido Republicano hace que este pequeño partido se quede un cuarto o quinto plano.

Eso sí, como defiende Castle, su partido puede hacer bastante daño a Trump al atraer hacia su candidatura a los votantes más radicales del magnate que se vean defraudados ante su moderación. Una mezcla de indignados con la candidatura republicana que se olvidaran del voto útil y acabarán por votar a un candidato más radical que defiende claramente sus mismos planteamientos.

Si hay ciertas cosas que como votante quieres que se hagan, yo soy el único que puede cumplir con ello. No hay, literalmente, nadie más. Si defiendes el valor de la vida como yo lo hago, si crees que la Quinta Enmienda garantiza que nadie puede ser privado de la vida sin el debido proceso de la ley, me tienes que elegir. Si piensas que debe haber restricción sobre el gobierno, tienes que darme tu voto”.

Veremos si el 8 de noviembre muchos piensan como Darrell Castle.