Los escritores Elena Medel y Miguel Ángel Hernández.

Los escritores Elena Medel y Miguel Ángel Hernández.

El mundo entero celebra hoy el Día del Libro. Dicen que dos de las más grandes firmas, fueran quienes fuesen los hombres detrás de ellas, se pusieron de acuerdo para nacer y morir el mismo día de distintos años. Las fechas, en realidad, varían día adelante, día atrás, pero hemos hecho del 23 de abril el día en que salimos a la calle a celebrar el amor por la literatura, que por muchas cifras rojas que sumen las editoriales, por muchas librerías que cierren, queda, y para mucho tiempo. Para El Acróbata, todos los días son Día del Libro. Desde aquí hemos querido ofreceros una pequeña recomendación de lecturas, pero en vez de nuestras palabras, qué mejor que las de un novelista y una poeta en este día en el que su oficio es el mejor del mundo. Pasen y lean.

Miguel Ángel Hernández (Murcia, 1977). Es profesor de Historia del Arte en la Universidad de Murcia y ha sido director del CENDEAC (Centro de documentación y estudios avanzados de arte contemporáneo). Su primera novela, Intento de escapada, fue publicada en la editorial Anagrama por ser destacada de entre los candidatos al XXX Premio Herralde de Novela. Anteriormente había publicado los libros de cuentos Cuaderno […] duelo (2011) e Infraleve: lo que queda en el espejo cuando dejas de mirarte (2004). Entre sus libros de ensayo y crítica de arte destacan Materializar el pasado. El artista como historiador (benjaminiano) (2012), Robert Morris (2010) o La so(m)bra de lo Real: el arte como vomitorio (2006).

El malogrado, Thomas Bernhard

'El Malogrado' de Thomas Bernhard

‘El Malogrado’ de Thomas Bernhard

“Hay libros que sientes que te hablan directamente a ti, que están escritos para que, en algún momento de tu vida, los leas y te cambien la vida. El malogrado es uno de esos libros. Es la obra de Thomas Bernhard que más veces he leído y la que más profundamente me ha transformado. Allí están todas las obsesiones del escritor austriaco, y también muchas de las mías: el fracaso, la frustración, la fascinación por el genio, la imposibilidad de conseguir aquello que los otros pueden, el arte puro, la música, el piano, la interpretación perfecta, la escritura como forma de sublimación… mil cosas que convierten a esta historia en especial y, al mismo tiempo, desesperanzadora. Escrita en un tono obsesivo, desgarrador y áspero –como todos los libros de Bernhard–, El malogrado es la historia de aquellos que, ante la visión del genio absoluto (el pianista Glenn Gould y su ejecución de las Variaciones Goldberg de Bach), toman consciencia de que jamás alcanzarán la gloria del arte. Wertheimer, uno de ellos –el malogrado–, vive atormentado por no poder llegar a la altura del genio y acaba ahorcándose frente a la casa de su hermana –así comienza la novela–, y el narrador, también consciente de esta imposibilidad, decide dejar la música y dedicarse a la escritura, rendir memoria, contar historias, hablar acerca del genio porque jamás podrá serlo. Es una historia que reverbera en la memoria y que se queda para siempre con nosotros. Porque, de una u otra manera, todos somos el malogrado”.

“Cuando finalicé la lectura de Fuerzas especiales (Periférica), de Diamela Eltit, se me despertó la mejor reacción posible ante un libro: montones de preguntas”, Elena Medel. 

Elena Medel (Córdoba, 1985). Se dió a conocer en 2002 con el poemario Mi primer bikini y se consolidó como una de las voces jóvenes más prometedoras de la poesía española en 2006 con Tara. En 2014 ganó el XXVI Premio Fundación Loewe a la Creación Joven con su obra Chatterton. Visor acaba de publicar Un día negro en una casa de mentira, que recopila todos estos poemarios, más dos cuadernos y algunos textos inéditos. Es además fundadora de la editorial de poesía La Bella Varsovia y directora de la revista de literatura Eñe.

Fuerzas especiales, Diamela Eltit

'Fuerzas Especiales' de Diamela Eltit

‘Fuerzas Especiales’ de Diamela Eltit

“Cuando finalicé la lectura de Fuerzas especiales (Periférica), de Diamela Eltit, se me despertó la mejor reacción posible ante un libro: montones de preguntas. De qué forma conviven los diferentes tonos de la novela —la historia de la protagonista, la historia de sus circunstancias, la historia del Chile en el que vive, y con el que convive, y en el que sobrevive—, que no coinciden de forma necesaria con sus distintos discursos; cómo Eltit, siempre cómoda en la complejidad, se enfrenta a esta obra de muchas voces. Fuerzas especiales nos habla de una protagonista que se fortalece mientras su país se derrumba, o acaso sucede al revés; reflexiona sobre la identidad de uno mismo en un contexto y, sobre todo, acerca de la identidad de una misma como mujer, más frágil en la fragilidad”.