Representación de la palabra crowdfunding con letras de Scrabble/ Simon Cunningham

Representación de la palabra crowdfunding con letras de Scrabble/ Simon Cunningham

La economía colaborativa se impone, ante las dificultades para acceder a un crédito bancario, como la alternativa de muchos emprendedores para poner en marcha sus negocios. Sólo el año pasado este sector movió en nuestro país cerca de 62 millones de euros, un 114% más que en 2013, según un estudio elaborado por la Universidad de Cambridge en colaboración con la Asociación Española de Crowdfunding (SCF). El dato cobra especial relevancia si se tiene en cuenta que en 2012 los proyectos colaborativos a través de Internet apenas recaudaron 10 millones de euros. 

“El crowdfunding es un fenómeno imparable, como la telefonía móvil o el correo electrónico. La cuestión es lo rápido o lo lento que se extenderá”, afirma Daniel Oliver, presidente de SCF. Y, a juzgar por las cifras, el proceso se está acelerando. En 2014, la economía colaborativa creció en todas sus modalidades, manteniéndose el crowdfunding por recompensa como la opción más demanda. En este caso, se produjo un aumento del 111% con respecto a 2013, ya que el año pasado se aportaron 35,1 millones de euros frente a los 19,5 del año anterior. Aunque la modalidad que más creció fue el crowdlending, es decir, los préstamos entre particulares y empresas, que experimentaron un avance del 363% respecto al ejercicio anterior, hasta los 13,7 millones de euros. Por su parte, el equity crowdfunding, que consiste en el participación del capital de una empresa por parte de múltiples socios que realizan aportaciones, recaudó 10,5 millones de euros, un 234% más.

 

El sector cultural ha sido tradicionalmente el que más interés ha mostrado por desarrollar este tipo de iniciativas y, precisamente, un producto de esta industria es el que más dinero ha recaudado -y sigue recaudando- a través del crowdfunding en su corta historia. Se trata de Star Citizen, un videojuego de simulación espacial desarrollado por Cloud Imperium Games Corporation. Sus creadores lanzaron el proyecto en octubre del año pasado en Kickstarter, la mayor web de crowdfunding del mundo, con el modesto objetivo de recaudar 360.000 euros para poner en marcha el videojuego. Hasta la fecha, la compañía lleva recaudados, según anunció su fundador, más de 40 millones de dólares (29 millones de euros), y cuenta entre sus filas con más de 409.000 seguidores que se han dejado de media 70 euros. “El sector que más dinero levanta del crowdfunding en el mundo es el de los videojuegos”, destaca Oliver, quien, no obstante, asegura que cada vez más empresas “sean del tipo que sean” se interesan por el micromecenazgo a través de internet como alternativa para financiar sus proyectos.

“En España no estamos tan metidos en el e-commerce como los países anglosajones y el español, ante la incertidumbre de que le puedan timar, prefiere no invertir. Los anglosajones son más decididos a la hora de apostar por estas propuestas”, Daniel Oliver, presidente de SCF.

En el caso de nuestro país, según aseguran desde el sector, poner en marcha este tipo de iniciativas no es una actuación demasiado extendida. “En España no estamos tan metidos en el e-commerce como los países anglosajones y el español, ante la incertidumbre de que le puedan timar, prefiere no invertir. Los anglosajones son más decididos a la hora de apostar por estas propuestas”, subraya el presidente de la Asociación Española de Crowdfunding. Pese a ello, el mercado español se ha triplicado en el último año, creciendo por encima de la media europea, y lo ha hecho de la mano de iniciativas como la que puso en marcha Podemos el pasado mes de julio para financiar su asamblea ciudadana, celebrada en el madrileño Palacio de Vistalegre, y con la que recaudó 23.500 euros. Sin embargo, la del partido de Pablo Iglesias no es ni de lejos la operación de micromecenazgo más grande que ha tenido lugar en España. Esa posición le corresponde a El Español, el nuevo diario digital que el ex director de El Mundo, Pedro J. Ramírez planea lanzar en otoño, y que ha reunido 3.606.600 euros. Entre las iniciativas que más dinero han recaudado en nuestro país están, además, otro videojuego, Heroquest 25 Aniversario, un proyecto de una empresa española que, inspirándose en el clásico juego de rol, se lanzó a la aventura de sacar una edición homenaje añadiendo nuevos elementos y piezas respecto al juego original. En apenas unos meses la firma recaudó 680.037 euros.

Tras Heroquest, el siguiente proyecto que más inversión ha atraído en nuestro país es el de Hemav, start up pionera en el uso de drones en el ámbito civil. Esta compañía, la primera en instalarse dentro de la incubadora de la ESA (Agencia Espacial Europea en sus siglas en inglés), recaudó 450.000 euros en una sólo ronda de equity crowdfunding, convirtiéndose en la empresa no relacionada con la producción cultural que más dinero ha logrado reunir a través de la economía colaborativa en nuestro país. Tras ella figuran proyectos de menor importe como la película El Cosmonauta, el primer filme financiado gracias a las aportaciones de los espectadores, que recaudó 400.000 euros; o el documental L’Endemá, de la cineasta catalana Isona Passola, que consiguió más del doble del dinero que solicitó, 348.830 euros, para filmar un documental sobre la independencia de Cataluña.