pong casero

Actualmente, la industria de los videojuegos mueve alrededor de 80.000 millones de euros en todo el mundo, según el estudio GlobalEntertainment and Media Outlook: 2011-2015, elaborado por PwC. Pero esto no siempre ha sido así y la historia de esta industria tiene mucho que contar en tan sólo 40 años.

Técnicamente, el videojuego Pong de Atari, no fue el primer videojuego tal y como lo conocemos. La universidad de Utah, poseía un ordenador DEC que reproducía una suerte de luces en la pantalla a la que llamaron Spacewar. Era un privilegio el mero hecho de poder asistir a la sala donde estaba esa computadora y lo era aún más tener la ocasión de jugar con aquella máquina. En 1968, un hasta entonces desconocido ingeniero recién licenciado, Nolan Bushnell, fue invitado a aquella sala secreta por un amigo suyo. Era medianoche y cuales ladrones a punto de dar un golpe bajaron para que Nolan pudiese ver con sus propios ojos aquella maravilla. Años después, Bushnell reconoció que se “hizo adicto”.

El considerado ‘padre’ de los videojuegos y futuro fundador de Atari, se pasaba los veranos trabajando en un parque de atracciones. Su trabajo era revisar las máquinas de pinball para que no fallaran. Aquellos aparatos suponían a los parques una gran cantidad de ingresos. En aquel momento, Nolan tuvo una genial idea. Poner un ordenador DEC adaptado, al lado de las máquinas de pinball. Bajo el nombre de Computer Space, aquel ingeniero de la universidad de Utah sin quererlo fabricó la primera máquina recreativa de la historia. Pero fracasó. La máquina era demasiado para su tiempo. Era 1971, los controles eran muy complicados, la gente no sabía jugar y aquel armatoste acabó como atrezo de películas. Entendió que las cosas habían de ser sencillas. Y eso fue lo que hizo.

Computer spaceUn año después, Nolan Bushnell junto a su compañero de facultad Ted Dabney, fundaron Atari. Su primer videojuego fue inspirado a su vez por otro que vieron en una convención en California. Bushnell recordó que debía centrarse en la sencillez. Tras pasar por las manos de Al Alcorn, un ingeniero de Atari que mejoró la idea inicial de Bushnell, nació PONG. La máquina no tenía teclas. El jugador manejaba aquella pala con una rueda. Además, a diferencia de Computer Space, PONG tenía un objetivo sencillo. Rebotar la pelota a tu oponente y este, a ti.

Llegaba la hora de la verdad, había que poner la máquina a prueba. Como era de esperar, los parques de atracciones le dijeron que no a Nolan, con lo que se fue a un bar en Sunnyvale, California. No tardaron ni un día en reportar una incidencia a Atari. La máquina se había roto, según los propietarios del bar. El fallo no estaba en una mala construcción de la máquina, sino en que el cajón que recogía las monedas era demasiado pequeño y se había saturado.

Aquel éxito tecnológico vino acompañado de imitaciones. El primero fue Ralph Baer. Este alemán fue el que, sin quererlo, dio pie al PONG en aquella convención de California a la que asistieron Bushnell y Dabney. Baer comercializó la primera videoconsola. La Odissey era presentada en sociedad. Consistía en una consola de cartuchos acompañada de unas capas de plástico que se adherían al televisor por medio de la electricidad estática. De nuevo, este invento se adelantó a su tiempo, concretamente tres años. En 1975, Bushnell decidió capitalizar el éxito de su máquina recreativa y rehacerla para que cupiera en los hogares.

Atari llegó a un acuerdo con Sears, una cadena de supermercados estadounidenses. Una vez el presidente de Sears probó la máquina ni se lo pensó.

-“¿Cuántos podéis hacer de aquí a Navidad?”, preguntó el responsable de Sears

-“75.000”, respondió Bushnell con confianza.

Al día siguiente, la cadena comercial solicitó un envío de 150.000. Magnavox, la empresa propietaria de la Odissey, demandó a Atari por vulneración de la propiedad intelectual. Pero Atari ganó la batalla y provocó un efecto llamada en el resto de fabricantes para imitar su famoso PONG.