Este artículo se engloba dentro de Perdedores de la televisión, una serie de artículos publicados en el Acróbata que tratan sobre diferentes personajes emblemáticos de la pequeña pantalla. Los perfiles contendrán SPOILERS.

Robin Lord Taylor en el papel de Oswald Cobbleplot

Robin Lord Taylor en el papel de Oswald Cobbleplot

“He visto el espectáculo. Creo que es un muy buen pingüino joven y un actor fantástico”. Estas palabras, pronunciadas por un mito del cine como Danny DeVitto, tienen un único y muy especial destinatario: Robin Lord Taylor. También conocido como Oswald Cobbleplot. Alias “el Pingüino”. Y el encargado de dar vida al enemigo más antiguo de Batman en la serie Gotham, emitida en España por Canal+ Series y que ya ha completado su primera temporada. Se trata de un reconocimiento muy especial para el actor norteamericano ya no sólo por obtener la aprobación de uno de los actores más influyentes de la industria cinematográfica de Estados Unidos, sino porque para Taylor, al igual que para muchos jóvenes que crecieron a la sombra de las películas de Tim Burton, DeVitto es un ídolo por dar vida al personaje del Pingüino en la película Batman Returns. La versión más grotesca y oscura de la saga del murciélago dirigida por el director más grotesco y oscuro de Hollywood.

De este modo Robin Lord Taylor coge el testigo de Burgess Meredith, que interpretó al señor del crimen de Gotham en la serie de televisión de Batman de 1960, y al propio DeVitto. Un tercer Pingüino más joven y humano, pero igualmente despiadado y hábil a la hora de desequilibrar la balanza del poder de la ciudad más retratada de América. Y es que la serie creada por Bruno Heller  (responsable de éxitos como Roma o El Mentalista) se centra en los primeros pasos de los grandes personajes de Batman como James Gordon o Bruce Wayne. Pero también en el de varios de los villanos más destacados del universo DC como Catwoman, Hiedra Venenosa, Enigma o el Joker. “En una saga que ha cumplido 75 años desde su nacimiento en los cómics y donde cada versión es memorable, parte de la cultura americana, la nuestra es una historia de origen, lo que devuelve a la realidad a unos personajes más grandes que el mundo en el que viven. Les devuelve su lado humano”, declaró Taylor durante una entrevista concedida al diario El País.

El Pingüino

El Pingüino

Hasta Gotham, su presencia en la pequeña pantalla se  limitaba a papeles secundarios en series de renombre como The Walking Dead, Ley y Orden, The Good Wife o Person of Interest. En el cine, Taylor ha aparecido en un buen número de películas independientes como Would You Rather, Cold Comes the Night o Another Earth, que ganó el premio Alfred P. Sloan en el Festival de Sundance en 2011. Abiertamente gay, el actor publicó un artículo en Slate Magazine en el que denunciaba el encaminamiento de los actores homosexuales: “Siento que el panorama ha cambiado totalmente. Independientemente de la preferencia sexual, (siento que) como un actor de personajes, cuanto menos revele de mí, mejor. Mis actores favoritos son aquellos de los que menos conozco…”. Y poco, o muy poco, se conocía de Robin Lord Taylor antes de que comenzase el rodaje de la última apuesta de la cadena Fox.

La serie comenzó su andadura en septiembre del año pasado con la fuerza de un superhéroe aunque, con el paso de las semanas, fue perdiendo capacidad para atraer a nuevos espectadores. Una de las razones puede ser el excesivo número de capítulos, hasta 22, para una serie recién estrenada y con un único hilo narrativo. No obstante, lo que si ha conseguido esta ficción ha sido arrancar una opinión favorable de la crítica. Especialmente de Robin Lord Taylor, quien da vida al Oswald Cobbleplot, aclamado casi de forma unánime como el mejor actor de la serie. Un personaje que, como reconoce el propio actor, va a marcar un antes y un después en su carrera, y que ha metamorfoseado la imagen del intérprete hasta el punto de que, como es habitual en el mundo cinematográfico, el personaje ha absorbido al actor. Una nariz larga y afilada, un pelo negro, brillante y aceitoso y una cojera genuina que recuerda al andar de un pingüino forman ya parte del ADN del actor oriundo de Iowa. Y es que, al igual que ya no habrá más Daniel Radcliffe sin Harry Potter, ni Viggo Mortensen sin Aragorn, tampoco habrá más Robin Lord Taylor sin Oswald Cobbleplot.