“El libro ayuda a ahondar en el mundo interior, y a merced de ello nos aproxima a nosotros mismos o bien nos ensancha el horizonte”. Con estas palabras inauguraba en 1933 el ministro de Instrucción Pública Fernando de los Ríos la que se convertiría en la primera Feria del Libro ‘oficial’ de la historia de Madrid. Nacida y celebrada, como no podía ser de otra forma, en honor a Miguel de Cervantes, en plena Semana Cervantina.

Para aquel evento tan importante, se colocaron sus tradicionales casetas en el Paseo de Recoletos de la capital, su primera ubicación y que fue su hogar durante 25 años, antes de ser trasladada al Retiro, su ubicación actual. Pero no parece que ni De los Ríos ni el resto de personalidades que le acompañaban en aquel momento imaginaran que este evento, potenciado por libreros y editores para mejorar las ventas y promocionar sus productos, llegaría a aquellos 25 años y menos a cumplir estos más de 75 que se celebran en 2016.

Tres cuartos de siglo en los que una de las ferias de Literatura más importantes del mundo se ha ido transformando y sobreviviendo hasta llegar al nivel que vive en la actualidad, con más de 479 editores deseosos por mostrar sus productos. Un camino que ha recorrido como una parte esencial más de la historia de España, y no solo por su halo cultural y literario. Siempre supo mimetizarse con el entorno y con la situación política y social que vivía el país en estos convulsos años.

La línea del tiempo de la Feria del Libro

En aquel 1933 los mismísimos mandamases de la II República (Niceto Alcalá-Zamora y  Manuel Azaña) acudieron, según cuentan las crónicas, muy interesados, a descubrir aquella feria. Una oda a los valores de cultura para todos que aquel régimen defendía, y que llevaba a la calle no solo los libros, protagonistas de aquel acontecimiento, sino a aquellos intelectuales que hacían, por aquella época, de la letra un arte. “La Feria del Libro sigue concurridísima. Abundan los compradores. Ante el micrófono colocado a tal efecto hablaron varios escritores: Oteyza, Antonio Robles, Hernández Catá, Luis y Daniel Tapia, Francés, Dionisio Pérez y Alberto Insúa. Todos pronunciaron sentidas palabras alusivas al libro”, contaba La Vanguardia en la crónica de aquel evento que sorprendió a todo el país.

Pero tras ese nacimiento tan político la feria se supo adaptar a los tiempos, separando, siempre que pudo, la cultura de la política, sobreviviendo a los años de Dictadura pese a los cambios de nombre y de ubicación. Llegaron a sacar la Feria de Madrid llevándola a Barcelona o Granada y probaron a meterla en el pequeño Palacio de Cristal del Retiro. Con los años fue ganando el peso distintivo con las técnicas de siempre, mucha oferta, mucha lectura, mucho escritor, y, sobre todo, ese fomento de la cultura a través de los libros que siempre ha caracterizado este evento.

Por sus calles han pasado todo tipo de escritores, editores, políticos, famosos… Y millones de personas que han disfrutado de aquel lugar tan único que une la realidad palpable, la de las calles de Madrid por las que se pasea, con aquellos mundos mágicos y oníricos que se esconden en las novelas. Una feria que se ha adaptado como ha podido a los tiempos, aunque hay cosas que, como muestra la crítica que hizo Jacinto Miquelarena en ABC por la edición de la feria de 1934, no han cambiado por muchos libros, autores o años que hayan pasado:

“La Feria del Libro, en Madrid, ha de ser con el tiempo la más formidable exposición de una enorme labor estéril. Los escritores se empeñan en jugar a escritores y el pueblo no tiene la culpa. Porque a un señor se le ocurra una mañana comenzar una obra de 300 páginas, el pueblo no va a sacrificarse por él. El pueblo cumple con su deber nutriéndose espiritualmente con las reseñas del Congreso, donde lo más destacado, lo más inteligente y lo más fino del país vierte sus ideas sublimes. El pueblo cumple con su deber meditando sobre los magníficos sistemas filosóficos que se exponen en la Cámara, con una limpieza y originalidad de lenguaje que asombran”.

Esta 75º edición contará con 367 casetas por las que se espera que pasen más de 5.000 autores durante los actos de firmas. En su organización han participado 26 organismos oficiales, 10 distribuidores, 177 editores de Madrid y 147 del resto de España. Una Feria que ha contado con una inversión de 1,1 millones de euros, una cifra similar a la de anteriores años.

Para finalizar, os dejamos con las ocho novedades literarias que hemos seleccionado desde El Acróbata. Recordad que podréis adquirir éstas y otras muchas más, hasta el 12 de junio en la Feria del Libro de Madrid.

Coordinación y redacción: Raúl Díaz.

Texto: Guillermo Cid.

Grabación: Cristian Caraballo.