La última semana de febrero es la más importante para el sector del arte en Madrid. Qué decimos de la capital, ¡en toda España! Hace ya muchos años que ARCO dejó de ser la única gran feria del arte contemporáneo en España. Sigue siendo la más importante de todas, la única que aparece en las listas de las grandes ferias internacionales y que se equipara a otros proyectos como Frieze o Basilea. Pero desde hará una década -y de forma imparable- una serie de ferias satélite, algunas de las cuales van ganando nombre más allá de la alargada sombra de la hermana mayor, se dan cita en los mismos días de finales de febrero, diversificando, a la vez que saturando, la oferta artística.

Éste es el momento del año en el que más arte se compra en España. No sólo en ARCO, que se lleva el tercio de las ventas. FLECHA y Art Madrid, dos de las más veteranas, reúnen importantes galerías con artistas de prestigio en un cóctel eficiente basado en apuestas seguras y poco riesgo. Just Mad, que este año ha celebrado de nuevo su 7ª edición en el COAM, y Room Art Fair 5, que siempre será “la feria del hotel” (este año estrenaban el Petit Santa Bárbara) son las alternativas más frescas a las grandes ferias. Propuestas innovadoras, arte emergente, muchas actividades paralelas y rostros conocidos. Este año 2016 surgían nada más y nada menos que dos ferias nuevas -vamos por siete, en un mercado del arte, el español, que no se encuentra precisamente en el top10 internacional-: We Are Fair, que imitaba el modelo del hotel, con una selección más pobre de galerías pero muchas actividades paralelas, y Drawing Room, focalizada en el dibujo y la ilustración. Y no podemos pasar por alto Casa Leibniz, a medio camino entre la feria y la exposición colectiva, que repite en el precioso Palacio de Santa Bárbara.

El Acróbata se pasó por -casi- todas las ferias de arte contemporáneo de Madrid, y éstas son algunas de las propuestas que más nos gustaron.