Hartos y cansados de que les llamen ‘Generación nini’, Bruno, Almudena, Desi y Diego explicaron qué significa ser joven hoy en día. Son cuatro jóvenes que conocen de primera mano qué es vivir bajo el yugo del paro, la precariedad, la desigualdad de género y la emancipación tardía. Sus testimonios se pudieron escuchar el pasado 17 de marzo en CaixaForum Madrid en un encuentro organizado por la Fundación porCausa junto al Consejo de la Juventud de España (CJE) y con el apoyo de Obra Social ‘La Caixa’.

Ellos representan a un colectivo al cual le ha tocado vivir su juventud bajo el paraguas de la crisis económica que estalló en España en el año 2007. Su forma de ver la vida dista mucho de lo que se conoce como ‘Generación Nini’, jóvenes que ni estudian ni trabajan aparentemente porque no quieren. Los cuatro, en cambio, se sienten parte de la ‘Generación Ni-ni-ni’: “ni estudiamos, ni trabajamos, ni nos dejan hacerlo”, una frase que da título al nombre de este encuentro. Frente a un panorama político delicado, por primera vez la juventud tuvo la oportunidad de contar cómo sus expectativas de futuro se han truncado tanto a los políticos como al resto de la sociedad.

El informe ‘Generación Sueños Rotos’, elaborado por la fundación porCausa, manifiesta que el colectivo que peor parado ha salido tras la Gran Recesión ha sido el de los jóvenes de entre 16 a 30 años.  De este modo, la precariedad se ha puesto de manifiesto en esta generación a través del paro, el continuo aumento de los contratos temporales y la sobrecualificación en el trabajo, entre otros aspectos. Según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) que corresponden al último trimestre de 2015, el desempleo afecta en un 42,5% para aquellas personas que tienen entre 20 y 24 años. Además, las cifras dejan ver que el número de contratos temporales continúa creciendo en esta generación y cada vez hay menos contratos indefinidos.  “Aproximadamente 60.000 jóvenes menos trabajan de forma indefinida”, según la fundación porCausa.

Con respecto a la desigualdad de género, los datos del informe muestran que a pesar de que en España hay más mujeres que hombres jóvenes con estudios terciarios, a ellas les afecta más el desempleo (21,6%) que a ellos (19,8%).  Estos aspectos son fundamentales para entender, por ejemplo, por qué emigran los jóvenes, por qué tienen menos hijos y por qué tardan en emanciparse.   De hecho, los cuatro protagonistas de este encuentro pusieron rostro a estas cifras.

Gráfico Desempleo y Formación de la Fundación porCausa

Gráfico Desempleo y Formación de la Fundación porCausa

Bruno con 21 años y estudiante de psicología, estuvo viviendo un tiempo en Londres, lugar al que considera que le echaron: “A mí me han echado a Londres a buscar mi camino. Aquí los jóvenes no se van, a los jóvenes les echan”, aseguró durante el debate moderado por la periodista de Cadena Ser, Pilar Velasco. Sus palabras no sólo dejaron ver que la emigración para él no fue una opción sino que, una vez dentro del país de acogida, la integración también juega una parte fundamental: “Tú eres un spaniard me decían en Londres, utilizaban este término despectivamente como aquí sudaca”, explicó en el debate.

Desi, de 25 años, en cambio, no puede aún emanciparse porque no cobra ni mil euros al mes, aunque trabaja 40 horas semanales como administrativa. La joven contó que su familia, víctima de un desahucio, necesita al menos dos personas que trabajen para malvivir. “¿Somos afortunados porque tenemos un empleo que no nos da para vivir?”, se preguntó durante su intervención.

Del mismo modo apelaba al público Diego, estudiante de periodismo que con 23 años combina dos trabajos a la vez: uno en un medio de comunicación,  otro en el McDonald´s.  Sus palabras se dirigían directamente al estado del mercado laboral al que debía enfrentarse y la situación de la universidad. Por un lado, criticó que dentro del ámbito profesional tan sólo den palmaditas en los hombros a los becarios y nunca el empujón final ; en referencia a que la mayor parte de ellos no pueden progresar en un medio de comunicación. “Antes las empresas invertían en capital humano”, lamentaba. Por otro, denunció que el sistema de becas universitario se centre tan sólo en los números y no en la situación personal de cada uno. Con respecto al calificativo de Generación Nini aseguró que: “si no trabajaras y estuvieras en tu casa rascándotela, entiendo que te digan que eres un Nini“.

Así, pues, Almudena, de 19 años, ya es consciente de las trabas que deberá superar para acceder a la universidad. Sus obstáculos no son sólo académicos sino también económicos. Durante su intervención dejó claro que ella quiere estudiar derecho y, aunque no le dio la nota para entrar a la carrera que quería, ahora sabe que tiene que  trabajar para ahorrar y así pagarse la matrícula de la universidad.

Todos estos testimonios sirvieron para poner voz al retrato de una generación marcada por la crisis, el cual la fundación porCausa ha perfilado con investigación, datos y periodismo. Una generación marcada por la precariedad y la desigualdad.

Julia Perez Priego, 23, estudiante de último curso de ADE en la Universidad Loyola de Cordoba, prepara su proyecto de fin de carrera en el salón de la casa de sus padres. Foto: Gabriel Pecot / PorCausa

Julia Perez Priego, 23, estudiante de último curso de ADE en la Universidad Loyola de Cordoba, prepara su proyecto de fin de carrera en el salón de la casa de sus padres. Foto: Gabriel Pecot / PorCausa

Yuly Jara colabora en el departamento de periodismo de la fundación porCausa.