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John Kasich, candidato a la nominación por el Partido Republicano, en un mitin durante los ‘caucus’ de Iowa / Alex Hanson (Flickr)

Este nuevo año se nos presenta políticamente emocionante. No solo por la formación de un nuevo gobierno en nuestro país y por la mutación multipartidista que está teniendo el sistema político, sino porque además nos encontramos con las elecciones presidenciales en EEUU.

Algo que hemos visto que se implantaba en nuestro vocabulario estos dos últimos años y que procede del sistema norteamericano, es el término de “primarias”. La elección previa de los candidatos que conformaran las listas para la presidencia es un procedimiento que está invadiendo la estructura de la mayor parte de los partidos políticos en España pero que en el país exportador por excelencia de este sistema, EEUU, tiene una amplia historia e implantación social.

Las primarias estadunidenses marcan bastantes diferencias con los actuales modelos que algunas formaciones están implantando en nuestro país. El sistema suele variar dependiendo del estado, pero la mayor diferencia es a la vez su mayor semejanza con los partidos españoles, en los sistemas de elecciones primarias sólo los afiliados del partido pueden votar. Pero,  ¿la afiliación tiene la misma carga significativa que en España? La respuesta es no. Pero para poder entender la diferencia se debe tener en cuenta una serie de características del sistema de partidos americano:

1) Existen dos partidos políticos principales en EEUU, el Partido Republicano y el Partido Demócrata, aunque históricamente han existido algunos más, como el Partido Progresista de Roosevelt.

2) La maquinaria de ambos partidos se centran principalmente en la financiación de las diversas campañas de los candidatos y en la gestión de los que se presentaran bajo sus siglas.

 3) Los candidatos de los partidos, por lo general, no son los dirigentes de los mismos. Es decir, los presidentes de los partidos no son, salvo de excepciones, los candidatos a la presidencia, ni tampoco las figuras más conocidas de la formación (pocas personas fuera del ámbito político conocen el nombre de Rience Priebus, presidente actual del Partido Republicano).

4) La identificación con el partido marca la base ideológica y programática de un candidato, pero no significa una fidelidad a la estructura y a la jerarquía de mando, como en el caso español. Al ser un sistema electoral personalista, el voto y la campaña se centra en el candidato, así como la toma de decisiones y el control político.

Por tanto, una persona que se afilie al Partido Demócrata, no tiene en general un vínculo fuerte con la formación, sino con alguno de los candidatos que se presenta. Es normal que un ciudadano estadunidense cambie su afiliación de un partido a otro, dependiendo de las elecciones y de los candidatos, ya que estas se realizan antes de cada fase de primarias, una situación muy poco frecuente en el sistema español.

Como ya he comentado, el sistema de primarias difiere entre los distintos estados y es elegido por los partidos en cada uno de los territorios. Pueden ser abiertas completamente a la ciudadanía, cerradas sólo para los afiliados de los partidos, semiabiertas, etc. Los caucus por ejemplo, el sistema más conocido, consiste en una asamblea abierta donde los militantes de  inician un proceso de debate y votación sobre los candidatos, eligiendo a los delegados que posteriormente trasladaran el resultado de la votación a La Convección Nacional del partido.

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Debate televisivo con los candidatos a la nominación por el Partido Republicano / Gage Skidmore (Flickr)

En cambio, en el sistema de elecciones primarias, la ciudadanía es quien elige a los delegados que irán a la convención nacional (con el sistema de afiliación comentado anteriormente). Pero en este caso de votación abierta, como el de Iowa, los delegados no están obligados a comprometer su voto en la convención nacional del partido según el resultado de la votación de la ciudadanía, por lo que podríamos hablar de una votación informal. Los delegados, aún pese haber sido elegidos por los ciudadanos para votar a un candidato especifico, dependiendo del estado, pueden no tener que ser fieles a los resultados de las primarias de su estado y acabar votando por otro candidato distinto. Esto se debe a que algunos estados, a mediados de marzo, pueden declararse winner-take-all, dando a todos los delegados de ese territorio al candidato ganador de las primarias.

La segunda pregunta que debemos hacernos es ¿cuándo se vota? Cada estado tiene su propio calendario para las primarias, marcado por los partidos. El primer escenario electoral se encuentra en Iowa, y su relevancia reside en, además de ser la primera cita, ser considerado un termómetro que marcará las tendencias de la campaña en el resto del país. Pero, pese a que los estados marcan de forma individual su calendario de primarias, tenemos que destacar la importancia que tiene el primer martes de marzo, también conocido como supermartes. Esta es una de las citas más importantes para los candidatos de ambos partidos, ya que es la jornada electoral donde se celebran elecciones primarias o caucus en un gran número de estados. Este año el supermartes agrupará a 15 estados, según el director de MAS Consulting, y su importancia electoral será mayor al encontrarnos con un mapa electoral tan competido y en el que influye mucho cada resultado.

La última pregunta que debemos tener clara antes de comentar con nuestros amigos la situación de las primarias en EEUU es la siguiente: ¿cuándo se conocerán a los candidatos a la presidencia de ambos partidos? Los candidatos son finalmente elegidos por los delegados de cada estado en las convenciones nacionales -demócratas y republicanas-. Esta reunión, que este año se llevará a cabo en las últimas semanas de julio, es el lugar donde, en cada partido, los delegados elegidos durante las primarias votaran por el candidato a la presidencia. Tras esta cita, se anunciará oficialmente quien es el candidato a la presidencia y quien será la persona que se postulará a su lado a la vicepresidencia y a partir de ese momento comienza el spring hacia la Casa Blanca.

En España todavía nos queda mucho que avanzar en este tipo de primarias. Pero mientras los partidos políticos del país se ponen al dia, podremos disfrutar analizando el escenario electoral de EEUU.