Cuando uno habla de la fuerza de un artista se imagina a gente como Lena Carrilero. Esta joven cantautora y poeta andaluza es pura energía. Pese a su juventud ya ha publicado un poemario, Amores Cronofóbicos (Colección Valparaíso de Poesía) que lo ha ido presentando mientras preparaba su primer disco ‘Paraíso Terrenal’ financiado en solitario a través de una campaña de crowdfunding y estudiaba Filosofía. Y todo sin perder la sonrisa ni las ganas de seguir creciendo.

El Acróbata entrevista a una de las jóvenes promesas de la música española. Enamorada de todo lo que huele a arte, cuando habla no solo demuestra su buena cabeza sino que es un ejemplo y un soplo de energía para seguir luchando por tus sueños.

¿Por qué elegiste la opción del crowdfunding para sacar tu primer disco ‘Paraíso Terrenal’? ¿Intentaste buscar una discográfica o fue elección tuya el ir directamente por el lado más independiente?

En la época en la que estamos ser un artista independiente y que se autogestiona no comienza siendo una elección. Todavía desconozco a ciencia cierta cómo funcionan las discográficas, las cuales desde hace ya un tiempo están teniendo que cambiar sus estrategias, debido a la facilidad que tiene tanto el consumidor para acceder a la música a través de internet, como el artista para promocionarse por las redes.

Yo estoy contenta de saber que lo que estoy consiguiendo es fruto de mi trabajo, y en ocasiones de gente que me echa una mano. La parte negativa de todo esto es que tienes que dedicar mucho tiempo a cosas que te quitan tiempo que necesitas para desarrolar tu dimensión artística. Y el crowdfunding… tan sencillo como que no tengo dinero para grabar un disco y después de años girando y ofreciendo a la gente mi música, he sentido que era el momento de dar un paso más y he querido que la gente que confía en lo que hago forme parte de él.

¿Cómo has vivido el proceso hasta conseguir llegar al objetivo? ¿Cómo se siente uno cuando ve que la gente apoya un proyecto como el tuyo y le da su dinero para hacerlo realidad?

¿La verdad? Hasta que no superé los 4.000 euros y vi ya el disco cerca… No voy a decir que lo he pasado mal como tal, pero sí que me ha despertado muchas preguntas. Cuando estás presentando un proyecto ambicioso en el sentido de que es una cantidad de dinero grande y necesitas que la gente (además de creer en él), ponga dinero, el miedo es evidente.  

Normalmente no corresponden las cifras de la gente que viene a verte a los conciertos, que te escribe, que te sigue, que te lee, a la gente que pone su granito de arena, y te preguntas dónde está toda esa gente, si de verdad quieren que hagas lo que haces, en lo que te estás dejando tu vida, o simplemente eres un ocio más de un viernes cualquiera. Sin embargo, soy totalmente consciente de que cada euro cuesta una barbaridad, y estoy eternamente agradecida tanto a la gente que hace el esfuerzo porque esto de verdad les importa, como a la gente que no puede y les encantaría hacerlo.

Tú que llevas bastante en el mundo de la música ¿crees que es más fácil poder dedicarse a esto ahora que hace unos años? ¿o es más difícil? ¿Abre el crowdfunding un nuevo camino para poder dedicarse a esto?

Es diferente. Antes cuando los artistas se estaban moviendo y  tocando por todas partes, al ser la información más reducida, la gente se enteraba de las cosas fácilmente. Ahora hay tanta información que tienes que hacer un trabajo un tanto sobrecargado de publicidad para destacar ante el resto. Sin duda es más fácil que la gente te conozca, a golpe de click, pero para eso tienes que pasar por el aro de familiarizarte con las redes sociales. Y no es fácil, porque cuando hablamos de redes sociales no estamos hablando sólo de ‘tu arte’, sino de cuál es tu cara, cuáles son tus gustos, con qué amigos sales y qué haces que te diferencia del resto.

Respecto al crowdfunding, sí que es un nuevo camino, no para dedicarse a esto, sino para poder llevar a cabo un proyecto si la gente de verdad lo quiere consumir. Al fin y al cabo es como el mecenazgo moderno del Renacimiento sólo que en vez de patrocinado por un rico, por muchas personas que ponen un poquito de su parte para que salga adelante.

Tras conseguir sacar adelante tu proyecto ¿dónde pones tu próximo objetivo? ¿Cómo te ves profesionalmente en unos años?

Mi próximo objetivo… Eso me pregunta mi madre todos los días, jajaja. Realmente estoy muy feliz con lo que estoy haciendo y ahora mismo sólo quiero pensar en eso  y en este disco. Pero lo más probable es que fije mi objetivo en ir a presentar el disco por Latinoamérica, de nuevo, recorriendo lugares en los que todavía no he estado, combinando el viaje y la música a partes iguales, con la mochila a cuestas empapándome de la gente y de las experiencias.

Y en unos años… me gustaría verme en los escenarios, pero ya viviendo de esto, lo justo para poder pagar el alquiler y la comida, es suficiente. Y escribiendo, escribiendo mucho y aprendiendo todo el tiempo.

Además de este proyecto acabas de publicar un libro de poesía, como otros cantautores ¿Cómo nació la idea de este poemario? ¿Vive la poesía y la música un momento de amor dulce?

Es un poco extraño porque soy consciente de todo el movimiento poético que está habiendo ahora, pero en mi caso empecé a escribir poesía antes que canciones, sólo que la poesía ocupa un lugar más reservado en mi vida. Cuando tenía 17 años ya reuní un primer poemario que tenía casi 200 poemas (sin criba alguna, está claro, jajaja), y en el caso de este primer libro que he publicado Amores Cronofóbicos (Colección Valparaíso de Poesía), surgió de la necesidad de dejar plasmado un aprendizaje propio, el cual podía aportarle algo al mundo, al menos el sentirse comprendidos a través de las palabras, en esas etapas del recuerdo en las que no sabes si realmente estás recordando, imaginando, o inventando, con tal de no olvidar.

Respecto al momento de la poesía y la música, creo que viven un momento de enamoramiento, esa primera etapa en la que todo parece precioso y que va a durar para siempre. Luego van a venir las duras y las maduras, y el que resista, es el que realmente quiere estar ahí, haciendo lo que hace.

Lena Carrilero con su libro 'Amores Cronofóbicos'

Lena Carrilero con su libro ‘Amores Cronofóbicos’

¿Cómo llevas eso de combinar la literatura con la música en un momento tan clave de tu carrera? ¿Te da tiempo a todo?

Desde que empecé a estudiar la carrera de Filosofía aprendí que todo es cuestión de perspectiva. He aprendido a tener la cabeza en mil sitios y que no por ello deje de funcionar. Actualmente, (aunque parezca mentira), estoy más centrada en la literatura que en la música. No, no es nada descabellado. Las canciones del disco ya están hechas, elegidas, trabajadas, sólo queda grabarlas, presentarlas a la gente y dejarlas para la posteridad; lo que ganen será gracias a lo que están transmitiendo a quienes las escucha. Actualmente estudio un máster de escritura creativa, y estoy empezando a escribir otros géneros: teatro, relato corto…

Cualquier arte que desarrolles es un oficio, es un trabajo diario, no cosa de un día subirse a un escenario, o una noche a las tres de la mañana escribir un poema. Más o menos, (sin contar con las mañanas que no hay quien me mueva de la cama por acostarme a las tantas), actualmente me paso un cuarto del día leyendo, otro escribiendo, otro recibiendo clases y talleres, y el otro cantando y tocando la guitarra.

¿Qué ha significado para ti ‘Amores Cronofóbicos’?

Una liberación, y una introspección acerca del crecimiento que ha tenido mi visión del amor. Es una selección de poemas, algunos de hace años, otros de meses antes a publicar el libro, y conforme lo iba haciendo iba comprobando que en las diferentes ocasiones en las que me había enamorado había patrones que se repetían, pero de forma diferente.

‘Amores Cronofóbicos’ me ha enseñado que de nada sirve tenerle miedo al paso del tiempo cuando te enamoras, porque lo que se tiene que acabar, acaba, y lo que no, perdura, aunque sea en tu corazón y en tus recuerdos.

Eres de esas artistas que ha crecido tocando en bares y pequeños escenarios ¿Seguirás tocando por estos espacios? ¿Qué significan estos pequeños lugares para los músicos que empiezan sus carreras?

Siempre que pueda lo seguiré haciendo. Quien me conoce sabe que soy una chica de barra, y que es lo primero que hago cuando termino el concierto, saludar a todo el mundo pero con la cervecita en la mano. Me gusta esa intimidad que te dan los bares pequeños y los pequeños escenarios. Eso sí, un concierto con banda y con la gente cantando y dándolo todo,  ¡firmo, ahora mismo! Pero por naturaleza mi música requiere por ahora esa escucha intimista que te proporcionan ese tipo de espacios.

Para los músicos que empiezan a tocar, creo que este es el mejor tipo de locales, porque tienes una cercanía con la gente, con los dueños, con músicos que está intentando hacer lo mismo que tú, y con otros que lo llevan haciendo tiempo, de los cuales puedes aprender. Es una oportunidad para vivir de cerca las cosas que de verdad te tienen que llenar si estás queriendo apostar por este trabajo.

Cada vez más jóvenes mujeres artistas parecen encontrar su hueco en el mercado tanto musical como literario ¿crees que el feminismo vive un momento pujante en España?

Creo que es un momento en el que la gente está empezando a ser más consciente de la miseria en la que vivimos, y cuando hablo de miseria me refiero a la moral. Las mujeres estamos cansadas del machismo enmascarado en la ‘norma’, y muchos hombres también están abriendo los ojos. Eso es algo que me alegra porque esta lucha no debe partir sólo de la mujer, sino también del hombre consciente de que algo no va bien.

Las mujeres estamos haciendo (ahora hablo del panorama artístico) todo lo que está en nuestra mano para alzar la voz y que se nos escuche, pero de todas formas… no hay más que mirar los carteles de los festivales, que a lo mejor hay 30 grupos masculinos y dos femeninos. No dudo que vayamos a conseguir que las cosas cambien, de hecho lo estamos haciendo, pero no sé si llegaremos antes de palmarla a ver el resultado.

Lena Carrilero tocando en uno de sus conciertos

Lena Carrilero tocando

Y por último ¿qué le dirías a la gente que ha apostado por ti en este crodwfunding para hacer realidad tu sueño? ¿Y a la gente que aún no conoce tu música y que puede que la conozca con tu nuevo trabajo?

Les diría que gracias. Les digo que gracias, pero las emociones que siento no caben dentro de las palabras. Sólo que voy a estar aquí, haciendo esto, hasta que ellos quieran, y si ellos han querido este disco, voy a hacer que haya merecido la pena.

Y a la gente que aún no me conoce… Que si ‘Paraíso Terrenal’ suena como suena en mi cabeza, les va a gustar. Y si no les gusta, que vengan a un concierto, y al menos me lo dicen con una cervecita, toda crítica es buena si se utiliza para mejorar.