“Este vehículo cuenta con un circuito interno de vigilancia por su propia seguridad. No beber o comer dentro de este vehículo. Si quiere pagar con tarjeta de crédito, avise al conductor. Si quiere que el trayecto se realice por una ruta específica, avise al conductor… Si usted es lector del periódico The Sun, bájese, usted no es bienvenido en este taxi”. Todos son mensajes reales que se pueden leer en los cristales que dividen al conductor de los pasajeros en los tradicionales taxis británicos ‘cab’ –Característicos modelos que tienen unido el maletero con los asientos- si te subes en Liverpool o en los alrededores del condado de Merseyside.  La razón de este movimiento social que une a prácticamente toda la zona contra la cabecera The Sun es la cobertura informativa que el periódico de Rupert Murdoch efectuó en la tragedia de Hillsborough.

Portada de The Sun, cuatro días después.

El 15 de abril de 1989 en el partido que enfrentaba al Liverpool y al Nottingham Forest referente a la Copa FA de Inglaterra, 96 aficionados ‘reds’ fallecieron tras una avalancha. Más de 750 personas resultaron heridas de diversa gravedad tras quedar atrapadas en las gradas centrales del estadio sobrepasando cualquier medida de aforo posible. El desastre de Hillsborough sería recordado tanto por la tragedia como por las reacciones que se extenderían hasta décadas posteriores. Una parte de la prensa, supuestamente guiada por testimonios de la Policía de South Yorkshire, quienes eran los encargados de la seguridad del evento, señaló como culpables a los aficionados del Liverpool por su comportamiento violento y sus excesos de alcohol. The Sun fue uno de los tabloides que siguieron esa línea editorial llegando a publicar la conocida portada “La verdad”, cuatro días después. En ella se exponían tres conclusiones sobre los hinchas del Liverpool. “Algunos aficionados robaron en los bolsillos de los muertos. Algunos aficionados orinaron sobre los valientes policías. Algunos aficionados golpearon a policías que hacían el boca a boca”. Desde que en las calles de Liverpool se pudo leer el artículo una premisa quedaba clara: habría eclipse total al The Sun. 

Portada The Sun ofreciendo disculpas 23 años después.

La investigación oficial se extendería dos años, sin embargo ante la dimensión de la tragedia el gobierno británico de Margaret Thatcher ordenó llevar a cabo una supervisión general de la seguridad en los estadios de fútbol del país. A finales de 1990 se publicaría oficialmente el Informe Taylor –Firmado por Taylor De Gosforth- que acabaría por remodelar la práctica totalidad de los estadios en Reino Unido suprimiendo las características gradas sin asientos. Pero también señalaba a la organización y a las fuerzas del estado como los principales culpables del desastre de Hillsborough. Sin embargo, un año después en 1991 la resolución de la investigación oficial compartió que los hechos ocurridos durante y después del partido, así como las muertes, eran accidentales. A partir de ese momento empezaría la cruzada mediática y judicial de las asociaciones de víctimas y de la ciudad en búsqueda justicia. Los numerosos documentos archivados y catalogados como confidenciales que el gobierno británico ocultó fomentaron las sospechas de una gran parte de la opinión pública. La escasa simpatía que la región tenía por Margaret Thatcher –señalada por sus políticas económicas como la culpable de numerosos cierres de fábricas en una población sostenida por el sector industrial- acabó por convertirse en odio visceral. Un cántico popular en el estadio de Anfield coreaba “Cuando Maggie Thatcher muera, haremos una fiesta”. De hecho, tras su fallecimiento en el 2013 cientos de personas se reunieron en la popular plaza frente a St George’s Hall para celebrar su muerte al grito de “la bruja ha muerto”.

Entre 2009 y 2012 se acabó por formar una comisión policial independiente para revalorar los hechos y la actuación de la Policía de South Yorkshire. David Cameron, primer ministro de ese momento, confirmó la versión que durante 23 años habían sostenido las familias de las víctimas. “Hubo un intento por parte de las autoridades por tergiversar los hechos, tenían razón”, confirmó Cameron.  Kelvin McKenzie, editor y primer responsable de la portada publicada por The Sun explicaría en los años posteriores al desastre de Hillsborough que la decisión final fue suya tras una reunión de más de una hora analizando las fuentes policiales y políticas. “Mi error fue creer a un miembro del parlamento, un miembro tory” –perteneciente al partido conservador, que gobernaba en el momento de los hechos-.  23 años después The Sun publicaría una nueva portada dedicada a Hillsborough, en ella afirmaba que pedía “disculpas por las falsas informaciones publicadas”.

Hubo que esperar hasta las once de la mañana del 27 de abril de 2016 para que la justicia británica eximiera a los aficionados del Liverpool catalogando los hechos como homicidio por la deficiente e insuficiente actuación y organización policial. A las puertas de la Warrington –situada a unos 30 kilometros de Liverpool- las familias y victimas entonaron el icónico ‘You’ll never walk alone’ para conmemorar el dictado judicial. Sigue sin ser una buena idea subirse a un taxi en la ciudad de los Beatles con un ejemplar de The Sun en las manos, un cartel lo deja bien claro “No está permitido la entrada de esa basura en este vehículo”. De hecho, diferentes asociaciones como Eclipse total para The Sun‘ se dedican a día de hoy a buscar vehículos que, sin coste alguno, estén dispuestos a serigrafiar los logos y eslóganes de la campaña.