Space Invaders

Space Invaders

Con lo sencillo que era copiar aquel videojuego llamado PONG, la compañía estadounidense Atari tuvo que ponerse las pilas. En 1977 lanzó una nueva videoconsola, la Atari VCS o Atari 2600 por su numeración en el catálogo (CX 2600). Para la compañía, esto supuso un gran éxito comercial. Durante 14 años la videoconsola fue un éxito de ventas principalmente en Europa y Estados Unidos, pero muchos de los usuarios preferían los gráficos más avanzados de las máquinas recreativas que, al ser más grandes, podían albergar un hardware más grande y potente.

No obstante, la principal amenaza se llamaba Space Invaders y no era un producto de Atari. De hecho, no era ni americano. Japón se situó en el mapa de los videojuegos en 1978 y los estableció como un referente en el que fijarse. Taito Corporation supo dar con la tecla.  Casualidad o no, el éxito del juego fuera de las fronteras oriundas del país, se debe a que en la década de los 70 había una obsesión por el espacio. En los años 60 triunfó la serie Star Trek, la cual, posteriormente, en 1979, se adaptó al formato cinematográfico. Y en 1977, George Lucas se aventuró con una desconocida Star Wars. Tal fue el éxito de la recreativa que provocó escasez de monedas en Japón.

Ese miedo a que aquel extraterrestre pudiese acabar con la Tierra catapultó a Space Invaders. Pero había algo más en aquella época: el miedo al invasor. Dos potencias mundiales como EEUU y la URSS. se disputaban el trono de la supremacía del mundo con la mano puesta en el botón de ‘lanzar el misil’. Reagan anunciaba su base de misiles en Turquía apuntando al Kremlin y Brézhnev hacía lo propio hacia Washington con los misiles de Cuba.

Atari vio el éxito, contraataca y lanza Missile Command y Asteroids para la Atari VCS. Pero, reduciendo la idea al mínimo, el planteamiento era el mismo: disparar a todo el que se pusiese por delante de nosotros.  Para algunos colectivos, principalmente estadounidenses, aquellos juegos de disparos eran considerados nocivos para los niños y algunas  localidades como Mesquite, en Texas, intentó prohibirlos. 

Mientras tanto, algo se estaba cociendo en el país del sol naciente. Como respuesta a aquella violencia de 8-bits virtual, Toru Iwatani se propuso un videojuego blanco y sin disparos. Pac-Man se volvió un icono. El planteamiento era sencillo: el protagonista, Pac-Man, se encuentra en laberintos en los que ha de comerse todos los puntos que allí aparecen en compañía de cuatro fantasmas que se lo ponen difícil.

Pac man

Pac man

La recreativa ostentó un Record Guiness al vender un total de 293.822 máquinas y la figura de aquel personaje amarillo empezó a verse por todas partes. Hasta el grupo American Bandstand le dedicó una canción. Originalmente, el videojuego se iba a comercializar como ‘Puck-man’ ya que ‘Puck’ en inglés se pronuncia ‘Pac’, pero Midway, la compañía que licenció el juego temía que algún gracioso cambiase la ‘P’ por una ‘F’ y figurase ‘Fuck-man. Grandes personalidades del mundo de los videojuegos actuales como Todd Howard, productor ejecutivo de Bethesda, han reconocido la gran influencia de Iwatani en la industria quien mostró la senda de lo que debía ser el futuro de los videojuegos.

Pronto llegaron las copias terriblemente malas como la de ‘Magnavox’ que llamó a su particular Pac-Man KC Munchkin.

Los críticos intentaron arruinar el éxito de aquel tren imparable. Los médicos se atrevían a diagnosticar el posible mal de ‘muñeca de Pac-Man’ comparándolo incluso con el ‘codo de tenista’. Los padres temían por el tiempo de estudio de sus hijos y se cuestionaban a dónde iba a parar el dinero para el almuerzo.

Aquellos videojuegos alcanzaron cotas inimaginables. Las recreativas iban desde las salas de dentista hasta las funerarias. También estaban cada vez más en los salones de todas las casas. En ese sentido, Nolan Bushnell tuvo ventaja sobre sus competidores, sólo tenía que esperarles. Y mientras esperaba, iba generando más dinero. Pero Bushnell también cometió errores y lo que el consideró “la peor decisión empresarial de su vida”.