El debate sobre si se debe vacunar o no a los niños vuelve a saltar a la palestra de la opinión pública. Aunque, por suerte, no es porque un nuevo niño haya enfermado. Esta vez, la polémica viene de la costa Oeste de los Estados Unidos, más concretamente de Los Ángeles y el responsable de la controversia es Jim Carrey.

El pasado 8 de junio, ocho niños de Olot (Girona) contrajeron difteria, una enfermedad que no aparecía en la Península Ibérica desde hace más de 30 años. La mayoría  no pasaron más allá de un par de días en observación, gracias a que les habían vacunado contra dicha enfermedad en el plan de vacunas del Ministerio de Sanidad, que se administra en tres etapas: a los pocos meses de vida, a los cuatro años y a los 14.

CMC

“El gobierno de California dice ‘sí’ a continuar envenenando niños con mercurio y aluminio en las vacunas obligatorias. Hay que detener a estos fascista a sueldo de las empresas”.

Sin embargo, uno de ellos no corrió la misma suerte. La enfermedad de Pau,  así se llamaba el niño, iba poco a poco comiéndole terreno y derrotando a sus anticuerpos. La difteria, enfermedad infecciosa que afecta a la garganta y la laringe, iba debilitando su sistema respiratorio y afectando a sus funciones renales y cardíacas. Se tomó la decisión de introducirle un medicamento antitoxinas que tuvo que ser importado de Rusia, el único país que poseía reservas, debido a que el resto de Estados europeos las han ido desechando a medida que se ha ido extinguiendo la enfermedad en el Continente.

Por desgracia, Pau finalmente acabó falleciendo a finales de mes, aunque no por ello se extinguió la polémica. El debate ha recobrado fuerza debido a unas declaraciones del humorista canadiense Jim Carrey. El actor se posicionaba en contra del programa de vacunas de California y usaba Twitter como altavoz para expresar su desagrado.

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“Quiero pedir disculpas a la familia de Echols y a otras, por subir una fotografía de sus hijos sin permiso. No quería causarles ninguna aflicción”

“Todo lo que pedimos es que retiren las neurotoxinas de las vacunas” tuiteaba el actor. Además, en uno de los tuits Carrey publicaba una foto de un joven, Alex Echols, que padeció esclerosis tuberosa y más tarde diagnosticado con autismo. Cuando la madre del niño se dio cuenta, pidió, por favor, que quitase la foto. El actor pidió perdón por publicar dicho contenido sin permiso, pero no se arrepintió de llamar fascista al gobierno californiano.

La respuesta del demócrata Jerry Brown, gobernador de California, no se hizo esperar y respondió al actor remitiéndole el comunicado de cuando se ratificó la ley.

Pero, ¿qué argumentos esgrimen en contra de la vacunación de los niños?

Los denominados ‘antivacunas’ se defienden diciendo que la inoculación de la vacuna implica el riesgo de contraer la enfermedad, aquí cabe señalar, para quien no lo sepa, que la vacuna se compone de la propia enfermedad, pero en cantidades muy pequeñas para que el cuerpo la pueda asimilar poco a poco. Además, añaden que la sustancia puede producir autismo o incluso generar alteraciones neurológicas. Los más escépticos incluso defienden que las vacunas son poco efectivas.

Aunque en España este movimiento es marginal, en Estados Unidos existe una corriente bastante importante de ciudadanos contrarios a vacunar a sus hijos.  Algunos estudios han demostrado incluso que hay barrios de California donde los niveles de vacunación son más bajos que en países como Uganda.