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JJ Abrams, director de El despertar de la Fuerza/ Star Wars.

Ya era una figura respetada en los círculos de la pequeña y la gran pantalla cuando JJ Abrams ideó una de las series con mayor impacto de los últimos 15 años, Perdidos. Lo hizo junto a Damon Lindelof –quien, por cierto, está consiguiendo muy buenas críticas con The Leftlovers-. En uno de los numerosos extras que se incluyen en los DVDs de las temporadas, sólo apto para los más apasionados de la isla, el propio JJ Abrams narra su primer encuentro con Lindelof en las reuniones de guión. Abrams quedó gratamente sorprendido cuando comprobó que su nuevo compañero de trabajo llevaba puesta una camiseta de Star Wars. “Era una de las originales” confirmando además que desde ese momento sintió una conexión especial. La misma conexión especial que un fan de la saga ha experimentado al encontrarse con un igual ante sus narices. Llámenlo no sentirse solo o llámenlo el poder de la Fuerza, eso no es lo importante. Tiempo después, aquel fan de Star Wars, como tantos otros, acabaría por ser ‘el elegido’ para el Episodio VII: El despertar de la Fuerza. Aunque tener un padrino que se llama Steven Spielberg da un fuerte empujón, lo cierto es que JJ Abrams ha hecho méritos de sobra para convertirse en el catalizador de esta nueva ola, que sucedió hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana.

Hasta el momento, la saga tenía un nombre propio: George Lucas. Ideólogo del universo Star Wars, director de cuatro de las seis primeras películas y mandamás absoluto. Hasta que llegó Disney y realizó una oferta por la compañía LucasFilm. 4050 millones de dólares. Para hacernos una idea, aplicado al ya de por si disparatado mercado futbolístico, esta cifra serviría para que el Real Madrid comprase a Cristiano Ronaldo más de 46 veces a 96 millones de euros. Muchas cábalas se hicieron sobre quién se encargaría de tomar el mando. Lucas había pasado a tener una relación de amor-odio con los mayores seguidores de la saga. No podían resistirse a nuevas aventuras que contasen el paso al lado oscuro de Anakin, pero claro, nadie imaginaba a Jar Jar Binks, el personaje más odiado casi universalmente, pero el favorito de la saga para George Lucas. Abrams sacó currículo, Alias, Perdidos y Fringe en la tele. Productor en proyectos novedosos como Cloverfield. Guionista de blockbusters míticos como Armageddon. Y las dos puntillas, primero una obra con sello original como Super 8, una película con alma ochentera pero utilizando los recursos visuales que sólo la segunda década de los 2000 podía ofrecer –el mayor halago a dicha cinta de la crítica general era que podría ser firmada por el mismo Spielberg-. Segundo, el relanzamiento de la otra saga de ciencia ficción por excelencia de cara a un público nuevo, Star Trek. Si alguien sería capaz de traer el equilibrio a la Fuerza, sería JJ Abrams.

Su nombre copa todos los titulares personalistas de esta nueva trilogía, sin embargo está confirmado que no dirigirá ninguna de las siguientes películas, ni el Episodio VIII, ni el IX, ni tampoco Rogue One –spin of de la saga centrada en el grupo de rebeldes que consiguieron los planos de la Estrella de la Muerte que dio lugar al argumento del Episodio IV: Una nueva esperanza-. Para la continuación directa de la saga ya hay nombres propios que se pondrán al cargo. Rian Johnson y Colin Trevorrow, una clara apuesta por directores sin una excesiva experiencia pero con conocimiento en cintas de ciencia ficción. La obra más destacada de Johnson es Looper, película de viajes en el tiempo protagonizada por Bruce Willis. Mientras que Trevorrow ya reventó la taquilla este verano con Jurassic World.

Ante su estreno mundial, la crítica parece estar situando a JJ Abrams como el hombre capaz de conectar lo clásico con lo moderno en un universo tan manoseado como infinito. Se da por hecho que el reventón en taquilla es cuestión de (poco) tiempo. Mientras tanto Abrams, junto al resto de un reparto que incluye a Harrison Ford, Oscar Isaac, Carrie Fisher, Adam Driver, Daisy Ridley, John Boyega o Mark Hamill, se sienta delante de los medios con una camiseta de la saga, como un fan más, pero ahora defendiendo su papel como director del primer paso de la nueva trilogía. Que la Fuerza lo acompañe.