En diciembre de 1982, la compañía estadounidense Atari publica para su videoconsola Atari 2600 el videojuego E.T. The Extra-Terrestrial. Menos de un año después, ningún videojuego del famoso extraterrestre podía conseguirse en las tiendas, mientras que otros títulos de la compañía se seguían vendiendo. ¿Qué le ocurrió a ese videojuego?

Fundada en 1972 por Nolan Bushnell y Ted Dabney, Atari es considerada como la madre de los videojuegos. Bushnell quería formar una compañía que desarrollase, en ordenadores y máquinas, las ideas de otra gente. El primer movimiento de Atari como compañía fue reclutar a un licenciado en Ciencias de la Computación y amigo de Dabney; Allan Alcom. El primer trabajo de Alcom era sencillo: programar y realizar un juego de tenis en el que el jugador viese una pala a cada lado, que el juego pudiese soportar a uno o dos jugadores y que mostrase un marcador en pantalla.

Ya en septiembre del 72 y con la máquina probada, decidieron poner la máquina recreativa en un bar, el Andy Capp’s Tavern, con cuyo dueño mantenían una relación cordial. ¿El resultado? La máquina generaba 40 dólares de beneficio al día. Atari se centró en comercializar este éxito en forma de videoconsola y la Atari 2600 invadió los hogares americanos. Este éxito y el aluvión de propuestas hacia la compañía la impulsaron hasta el punto de convertirse en la empresa con el crecimiento más rápido de todo Estados Unidos. Este éxito pronto lo vio Warner Communications y en 1976, Bushnell vendió Atari por unos 30 millones de dólares.

Imagen del videojuego '

Imagen del videojuego ‘

Con este ritmo de crecimiento llegaron los 80, una época con una férrea competición por parte de Mattel, que poseía mayor potencia gráfica en su consola, pero la Atari 2600 se había hecho con buena parte del mercado. Aunque no tardaría en desplomarse. La división de trabajo en Atari, ordenadores caseros, videoconsolas y máquinas recreativas, muy de vez en cuando trabajaban entre sí. La guerra de precios con otras compañías y la ya mencionada competencia hicieron que Atari no repitiese el mismo éxito que en los 70.

La compañía andaba como un rey al que sus hermanos quieren quitarle el trono, pero al que el pueblo apoya. Pero en 1982 llegaría su abdicación. Con la reciente compra de Warner, la compañía estadounidense se lanzaba a por nuevos proyectos. Y llegó la idea de hacer un videojuego sobre una película: E.T., el extraterrestre. La idea en principio no era mala, la película tuvo éxito y la lógica dictaba que el videojuego también lo tendría. Tras unas negociaciones tensas y largas, en julio de 1982 se llegaba a un acuerdo y Atari se podía por fin poner manos a la obra con el videojuego, pero los problemas no acababan aquí. La compañía le pidió a H.S. Warshaw el desarrollo del mismo en tan solo 6 meses, para que este se pudiese comercializar en Navidad. Con tan poco tiempo,  Atari se dejó atrás el test de opinión del público y sacó a la venta el videojuego.

El pronóstico de ventas de Atari fue demasiado positivo. Se fabricaron cinco millones de copias del videojuego y solamente se vendieron 1,5 millones. Spielberg, director de la película, no daba crédito al poco éxito. Las tiendas devolvían el stock que no vendían y Atari comenzaba a estar rodeada en su sede de copias del cartucho de E.T. El extraterrestre. En menos de un año, a principios de septiembre, el periódico Alamogordo Daily News realizó una serie de reportajes en los que se veía que entre diez y veinte camiones con remolque cargados con cartuchos de Atari llevaban objetos a un vertedero cerca de la ciudad de Alamogordo. Pero los niños iban a desenterrar los cartuchos, los llevaban a la tienda y los intentaban vender, lo que provocó que la compañía estadounidense volviese a recibir estos cartuchos pero con arena y polvo. Entonces se tomó una decisión. El 29 de septiembre, Atari enterraría los videojuegos con un elemento añadido: cemento. De esta manera la forma de acceder a estos cartuchos se complicaba e imposibilitaba volver a verlos.

Fotograma del documental 'Atari

Fotograma del documental ‘Atari: Game Over’

A medida que los años pasaban, más y más leyendas se formaban alrededor de los cartuchos. En 2004, el programador jefe H.S. Warshaw negó su destrucción lo que alimentaba la teoría de que todo ello no fue más que una leyenda urbana. El rumor crecía y cada bando tenía razones para creer en su existencia o inexistencia. Pero el 26 de abril de 2014, la compañía estadounidense Microsoft se lanzaba a descubrir de una vez por todas el mito y hacer un reportaje del mismo (Atari: Game Over). Bajo la tutela del director Zack Penn, guionista de Los vengadores (Joss Whedon. 2014) o X-men 2 (Bryan Singer. 2003), la compañía liderada por Bill Gates encontró, bajo la atenta mirada de más de 200 personas, cientos de cartuchos de E.T., el considerado como peor videojuego de toda la historia, el cual, paradójicamente, se había llegado a vender por más de 100.000 dólares.

Este videojuego llevó a la quiebra a Atari debido, según Tina Amini, subdirector del portal de videojuegos Kotaku, a que “estaba básicamente roto”. “El protagonista (E.T.) caía en trampas que era imposible evitar”. Muchos consideran esta razón la principal aunque el periodista Travis Fahs de IGN considera que el problema fue “una sobreestimación de la sustentabilidad de la consola”. A pesar de la crisis que golpeó al sector de los videojuegos, esta industria no se vino abajo. Dos años después veía la luz un desconocido videojuego llamado Super Mario Bros., aunque eso es harina de otro costal.