Maus, relato de un superviviente de Art Spiegelman

Maus, relato de un superviviente de Art Spiegelman

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“Ay. No me siento capacitado para reconstruir una realidad que es peor que mis sueños más funestos”.

Eso pensaba el propio Art Spiegelman cuando se puso a dibujar la historia que había marcado a su familia desde 1940, cuando el joven viñetista estadounidense de padres polacos, conocido como un artista underground y vanguardista, decidió que quería dibujar la historia que vivió su padre durante la Segunda Guerra Mundial y llamar a la novela gráfica sobre el holocausto Maus, relato de un superviviente. Lo pensó y lo repensó y hasta, según cuenta él mismo en el libro, estuvo muy cerca de mandar todo a la mierda y quedarse solo con la depresión. Pero por suerte no solo para el autor sino también para todos nosotros, acabó por entender cómo dibujar ese horror que pasaron los judíos desde que Hitler subiera al poder hasta que cayera el Reich en 1945.

Crecido entre el shock por el suicidio de su madre y una situación familiar muy inestable, debido a la experiencia de la guerra, Spiegelman ve en el cómic una forma de evasión y rebeldía que no se le permitía en una casa mandada de forma casi marcial por su padre, más tras la muerte de su progenitora. Lo ve de forma evasiva hasta que decide que quiere dibujar la historia de su propio padre y dedicar un libro a los judíos, no un libro cualquiera, sino en un ejercicio posmodernista hacerlo como si fueran animales, cambiando a los alemanes por gatos, los polacos por cerdos y los judíos por ratones. Así es como empieza su trepidante novela del Holocausto basada en hechos reales, una novela diferente que evita en todo momento el discurso clásico sobre el Holocausto que ensalza el sionismo. Mezcla una historia de supervivencia mítica con una realidad pragmática que aleja totalmente esa idea del judío mítico y la cambia por la personalidad propia de su padre al que el mismo Art tacha de tacaño, avaro y racista.

Entrelazando la vida de su padre en el pasado (judío adinerado polaco) con la actualidad (1978 en Estados Unidos) Spiegelman construye una novela con varias lecturas en la que mientras te cuenta la vida en el ghetto te explica lo mal que ha envejecido su padre y lo que le cuesta a Art llevarse con un progenitor que nunca le puso la vida fácil, marcado por el duro pasado que le persigue. El viñetista va enlazando los hechos con un presente bastante normal y sin nada heróico que choca mucho con las continuas aventuras de su padre en la Polonia ocupada hasta llegar a un Auschwitz durísimo en el que no se escatima la crueldad contada con dibujos terroríficos. Una novela que intenta alejarse de lo contado habitualmente en los cines y en los libros, para sustituirlo por una historia real contada por una persona real que paradójicamente ha sido convertida en un personaje totalmente irreal.

Portada de Maus

Portada de Maus

A esta riqueza en la narración y en la historia se le suma un dibujo espectacular con todo lujo de detalles en el que mezcla viñetas de los personajes con mapas de los lugares donde están, fotos y recuerdos de su padre, todo mezclado para dar una fluidez a una historia complicadísima con miles de detalles. Art muestra en esta novela su nivel técnico y creativo de dibujo y de composición dejando una obra maestra contrastada y aplaudida tanto por el público como por la crítica. Detalles como las máscaras que usan los judíos cada vez que se intentan hacer pasar por polacos o alemanes, o como se va dibujando a él, el autor, en distintos momentos del libro son toques de auténtico maestro.

La obra, publicada en 1991, 9 años después de la muerte del padre Spiegelman no tarda nada en convertirse en todo un best seller tanto en Estados Unidos como en el resto del mundo creando un mundo alrededor del libro que incluso el propio Art critica en la obra final. Las viñetas al principio se dividieron en dos partes publicadas en la revista vanguardista ‘Raw’ pero ante las exigencias del público tuvieron que unir las dos partes y crear el Maus, relato de un superviviente que conocemos ahora. Al principio, como toda la literatura sobre este tema tuvo su polémica por ser inadecuada, sionista o antisionista, pero poco a poco fue abriéndose paso la calidad del trabajo de Art frente a las críticas. Quedó como una de las novelas gráficas que han marcado el género en los últimos años.

Muchos ya consideran Maus una obra de arte atemporal que, tras ganar dos Pullitzer, ha llegado a inspirar el nuevo boom del cómic en la actualidad, convirtiendo a Art Spiegelman en el mentor de toda una nueva generación de viñetistas que van mucho más allá del humor y la sátira política. Por ejemplo, las obras del Premio Nacional del Cómic, Paco Roca, son un claro ejemplo de la influencia de esta obra maestra en los nuevos ilustradores.