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Un vídeo publicado por Donald J. Trump (@realdonaldtrump) el

Multimillonario, empresario de éxito, presentador de un reality show, activo tuitero y, ahora, candidato a la nominación republicana para concurrir a las próximas elecciones a presidente de los Estados Unidos. Ésta ha sido la evolución de Donald Trump en los últimos años. Un camino de éxito desde el punto de vista empresarial -su fortuna está estimada en más de 4.000 millones de dólares-, pero plagado de polémicas. Alguna de ellas guarda ciertas similitudes con lo sucedido en España en estos días con varios de los concejales de Ahora Madrid. Trump, al igual que estos ediles, ha utilizado las redes sociales para expresar su rechazo a ciertos aspectos de la vida política de su país.

Aunque más afortunados que los tuits del concejal madrileño, los comentarios de Trump en Twitter -que ascienden a más de 26.000- han despertado un enorme revuelo en el establishment norteamericano. Es habitual observar entre sus comentarios incendiadas críticas contra el actual presidente de los EEUU, Barack Obama, asegurando que “el acta de nacimiento de Barack Obama es un fraude” u ofreciendo “cinco millones de dólares a aquel que muestre el expediente universitario” del presidente afroamericano. El empresario también ha denunciado la decadencia económica de Estados Unidos y la ineficacia de la administración Obama en política exterior, especialmente, en Oriente Próximo.

"Una fuente muy creíble ha llamado a mi despacho para comunicarme que el acta de nacimiento de Barack Obama es un fraude"

“Una fuente muy creíble ha llamado a mi despacho para comunicarme que el acta de nacimiento de Barack Obama es un fraude”

Trump, que se identifica con el ala más dura del partido conservador, también ha arremetido en sus mítines contra los colectivos de inmigrantes. Precisamente, el día de su presentación como candidato a la presidencia criticó duramente a los ciudadanos mexicanos y aseguró que , de alzarse ganador, construiría un muro en la frontera -que tiene más de 3.000 kilómetros- que pagaría el pueblo de México. “Están enviando gente que tiene muchos problemas, nos están enviando sus problemas, traen drogas, son violadores, y algunos supongo que serán buena gente, pero yo hablo con agentes de la frontera y me cuentan lo que hay”, aseguró durante su intervención en Nueva York. A su juicio, China y el vecino del sur se están llevando el empleo de Estados Unidos. “El mejor programa social, con diferencia, es un trabajo. Los nuestros se están yendo lejos de nosotros, a China y a otros países. Líder incompetente”, escribió el magnate en uno de sus polémicos tuits.

"El mejor programa social, con diferencia, es UN TRABAJO. Los nuestros se están yendo lejos de nosotros, a China y a otros países. Líder incompetente".

“El mejor programa social, con diferencia, es UN TRABAJO. Los nuestros se están yendo lejos de nosotros, a China y a otros países. Líder incompetente”.

Unas diatribas que chocan frontalmente con los argumentos esgrimidos por el resto de candidatos a liderar el partido republicano: hasta once han presentado candidaturas que ven en la movilización del voto latino la oportunidad de volver a ganar la Casa Blanca y acabar con ocho años de políticas demócratas. Destaca sobre todos ellos Jeb Bush, hijo y hermano de ex presidentes, que también ha anunciado que concurrirá a la carrera por la Casa Blanca, y cuya mujer, Columba, es de origen azteca. No es extraño ver al ex gobernador de Miami expresarse en un perfecto español durante sus intervenciones públicas. Su destreza con el idioma se hizo patente la pasada semana, cuando oficializó su candidatura y pronunció parte de su discurso en la lengua de su mujer.

Pese a que disfruta de las redes sociales, la televisión sigue siendo el medio preferido por Donald Trump. Entre 2004 y 2012, el magnate presentó un reality show llamado The Apprentice (El Aprendiz) en el que participaron una veintena de empresarios que competían por un premio de 250.000 dólares en metálico y un contrato para dirigir una de las empresas de Trump. Además, son frecuentes sus escarceos por diferentes programas de televisión, entre los que destaca la Liga Mundial de Lucha Libre WWE, con cuya adquisición coqueteó en varias ocasiones. En 2009, el nuevo candidato a presidente de EEUU participó en La batalla de los billonarios, un show en el que dos billonarios escogen a luchadores de la WWE para que luchen por ellos. Su rival fue el principal accionista de la WWE, Vince McMahon, que perdió la pelea y, como castigo, fue rapado por Trump en directo. La afición del empresario neoyorquino por explotar su faceta de showman llega hasta el punto de que, en 1992, realizó un cameo en la película Sólo en casa 2, en la que un infante Macaulay Culkin se perdía por la vasta ciudad de Nueva York. Su ciudad. Y desde la que pretende dar el salto a la arena política. Aunque sus tuits aconsejen lo contrario.