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Mariano Rajoy, durante la campaña del Partido Popular en Andalucía / Partido Popular.

Cuando se cumplen más de cuatro años de mandato, Mariano Rajoy opta a la reelección en los comicios del próximo domingo. Situándose el país en el proceso electoral más agitado desde la Transición, el Partido Popular juega sus bazas frente al PSOE, Ciudadanos y Podemos. Con las encuestas otorgando la victoria a los populares, pero con una mayoría absoluta ahora misma utópica en los despachos de Génova, las principales estrategias que marcan su campaña para mantener la Moncloa son experiencia en el gobierno, fin de la crisis y unidad de la nación frente al desafío independentista catalán. Los escándalos de corrupción que han azotado al partido en general -y a Mariano Rajoy en particular- han hecho que gran parte de los ataques electorales del resto de formaciones políticas se lancen por esa vía.  Todo ello ha hecho que la posición de los partidos en política exterior se sitúe más al margen que en pasadas elecciones. La pregunta más sonada al respecto ha sido sobre la posible actuación militar en Siria a raíz de los ataques yihadistas en tierras francesas. Partidos como Ciudadanos, se han posicionado: “Odio la Guerra, pero odio todavía más el terrorismo”, llegó a decir Albert Rivera, candidato a la presidencia. Podemos también ha destapado sus cartas con un “No a la Guerra” rotundo, expresado en más de una ocasión por Pablo Iglesias, líder del partido. Los populares en cambio han optado por un perfil más bajo, amparándose en que dichas decisiones no pueden adelantarse y que se tendrán que tomar en consenso. ¿Cuáles son las líneas maestras de la política exterior que presenta el Partido Popular en su programa?

España, más fuerte en Europa

“El proyecto del PP está a la cabeza de Europa”

Con un programa electoral más basado en mensajes simbólicos que en medidas especificadas, el Partido Popular deja para el final del texto –cuenta con 223 páginas y se puede descargar en su portal web de campaña– la posición que tomarán respecto a los socios europeos. “Somos un partido europeísta que considera que Europa es la respuesta a los grandes retos de la globalización, ya que sólo desde la cooperación y la integración se los puede hacer frente, de manera eficaz”.

El carácter continuista de su campaña está también en su gramática, predominando las formas verbales “Seguiremos/continuaremos” al comienzo de sus diferentes propuestas.  “Seguiremos trabajando en el fortalecimiento del proyecto de la Unión Europea, para reforzar su papel como instrumento de promoción del bienestar de nuestros ciudadanos, promoviendo la confianza entre Estados Miembros en torno al respeto al Estado de Derecho y a las normas democráticas”, este es el primer punto del proyecto exterior de los populares. El “papel activo de España” en la OTAN es recordado por el partido de Mariano Rajoy.

Terrorismo Yihadista

“La amenaza más directa y peligrosa a nuestro modelo de convivencia”

Los populares destacan en un apartado diferente al de política exterior, justo después de mencionar el fin de la banda terrorista ETA, lo que supone la amenaza yihadista. De nuevo, las ideas prevalecen sobre los mensajes específicos. “El compromiso del Partido Popular es firme para que el terrorismo y quienes lo apoyan no consigan nunca la impunidad. Abordaremos la amenaza viva del terrorismo yihadista con todos los mecanismos del Estado de Derecho.”

Siria se nombra tres veces en el programa, siendo dos de ellas citas idénticas: “Situaciones como la de Siria demuestran los efectos transversales que tienen hoy en día las crisis internacionales que hacen de la seguridad una cuestión que afecta al conjunto de políticas”. Esta vez, englobado en los puntos de política exterior. La medida más concreta al respecto es “Impulsaremos programas de ayuda en los procesos democráticos, poniendo especial atención a los países que viven en conflicto, como es el caso de Siria.”

Estados Unidos, Rusia y Ucrania

“Promoveremos la búsqueda de una solución pacífica y negociada, basada en el respeto a la integridad territorial y soberanía de Ucrania”

20151213_dmc_5140 (1)El conflicto europeo más importante de la última década también tiene presencia en el programa electoral popular. El equipo de Mariano Rajoy recalca las buenas relaciones con Estados Unidos, “reforzaremos el diálogo político bilateral con Estados Unidos potenciando la ventana de oportunidad que supone el auge de la comunidad hispana”, para luego asegurar que intentaran seguir manteniendo una “postura de diálogo con Rusia, como actor global y vecino estratégico de la Unión Europea, esperando que nuestras relaciones con Rusia pueden retornar a la senda de la confianza y el respeto mutuo”.  Sobre las posibles medidas a tomar respecto a Ucrania, simplemente se remite a “la aplicación íntegra de los Acuerdos de Minsk”.

La posición respecto al Sáhara Occidental

“Una solución política, justa, duradera y mutuamente aceptable que prevea la libre determinación del pueblo del Sáhara Occidental”

Otra batalla que perdura durante los últimos cuarenta años es la situación del Sáhara Occidental. La ocupación del territorio, casi mayoritariamente, por parte de Marruecos tras la salida de España como potencia administradora en 1976, es un conflicto aún sin resolver. De nuevo, el Partido Popular se muestra continuista amparándose en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y “animando a las partes y países vecinos a avanzar el proceso”. Aunque no haya indicios de que la situación vaya a tomar cambio a corto o medio plazo.

Gibraltar, español

“España seguirá defendiendo en Naciones Unidas nuestra legítima reclamación de Gibraltar”

El conflicto internacional más conocido por los españoles es el que engloba a este peñón, situado en el extremo sur de la península, y a Reino Unido. Las relaciones que mantienen ambas naciones se interrumpen casi sistemáticamente cuando se reaviva el conflicto. En el artículo 26 del programa, el Partido popular espera que “Reino Unido acepte retomar las negociaciones” legitimándose en el principio aplicable para el proceso de descolonización de las Naciones Unidas. La última crisis se produjo durante el verano de 2013, cuando España endureció su política de controles provocando una nueva serie de diálogos. Algunos medios internacionales, como El Financial Times, se hicieron eco de la situación apuntando que el Partido Popular estaba utilizando el conflicto como cortina de humo para tapar los últimos indicios del Caso Bárcenas.