quique-2

Imagen del videoclip ‘Tenía que decírtelo’.

“Alguien juega a salvarte la vida, 

Con la estrategia de un predicador. 

Te conoce bien, te gana en las distancias cortas, 

Con el estado de gracia de los últimos shows”

 

‘Tenía que decírtelo’ se convertía en el primer single de Delantera mítica (2013). Una producción brillante con el mismo aroma ‘made in’ Nashville de Daiquiri blues (2009). Y es que fue a la capital del estado norteamericano Tennessee a la que Quique Gónzalez se desplazó años atrás para la grabación de dicho disco, le cogió gusto a grabar con Brad Jones –productor estadounidense-. Aun así, musicalmente este adelanto del álbum podía dar falsas pistas. Y es que la elección como single de ‘Tenía que decírtelo’ es más una declaración de intención moral. González no era ajeno a los problemas sociales a los que se enfrenta la población española y esto se iba a ver reflejado en sus letras y en su música. Así se recopilan canciones como ‘Dónde está el dinero’, ‘Parece mentira’ o ‘La fábrica’, con fuerte acento político: “Huelen el miedo de la calle, saben qué hacer con un poco de humo, sólo es un globo gigante deshinchándose”. Aun así no renunció a temas más intimistas, ‘No hagas planes’, ‘Las chicas son magníficas’, que podían haberse incluido perfectamente en Daiquiri blues.

Quique González ponía fin así a cuatro años de sequía musical, si nos ceñimos estrictamente a los álbumes publicados. Una cifra para nada exagerada, pero que sí se salía del guión habitual del artista madrileño, el cual ha sacado nuevos trabajos cada dos o tres años. Ésta vez sólo ha habido que esperar tres, tras el anuncio oficial que certifica la publicación de un nuevo disco de estudio el próximo 2016 del cual tan sólo se conocen algunas fechas de la gira de presentación que empezará en abril. Como cualquier excusa es buena, recuperar Delantera mítica para nuestros oídos parece una buena forma de calentar de cara a los próximos meses. Su noveno disco publicado, incluyendo el directo Ajuste de cuentas, contó con el respaldo de un público ya consolidado que le auparon a las tradiciones listas de éxitos y críticas. Esa delantera mítica, metáfora futbolística que también nombra a una de las canciones del disco, es probablemente el trabajo más completo realizado hasta la fecha por Quique González. Más ligero, para bien o para mal según los gustos, que Daiquiri blues, Avería y redención #7 o La noche americana. Cercano en muchos aspectos a Salitre 48 (2000), considerado su mejor disco el cual, por cierto, se ha reeditado por su 15 aniversario.

Tras la gira reglamentaría, González se aventuró con otras dos más. Cada una con un carácter muy diferente. Primero se echó a la carretera con el ex 091 José Ignacio Lapido, en una gira conjunta bautizada como ‘Soltad a los perros’, en la que repasaron el reportorio de uno y de otro. Actualmente la banda granadina, en activo entre los 80 y 90, ha decido reunirse para un nuevo tour. Después llegó ‘Carta blanca’, un concepto diferente al de las giras anteriores. Esta vez estaría sin banda, el artista solo junto a su guitarra o piano en acústico, con un repertorio improvisado sobre la marcha con gran interrelación entre González y el público. Rememorando los tiempos en los que se autodefinía como “músico de guardia” –esta expresión la utilizaría para nombrar a una de las canciones de Personal (1998), su primer disco- tocando junto a Carlos Chaouen o a Enrique Urquijo en las salas madrileñas.

De este pasado disco varias de sus canciones han pasado a ser fijos en el repertorio clásico de sus seguidores. Una de ellas, también single -videoclip protagonizado por piezas de Playmovil- es ‘Dallas-Memphis’. Una ranchera que, con un partido de la NBA a las dos de la mañana de fondo -el baloncesto americano es uno de sus aficiones- recuerda a un viejo amor. “Ejércitos del rock rompiendo filas, se fue dejando un rastro de confeti… Doble rombo, ponte sexy… Supongo que ahora duermes calentita”. Frases que se convirtieron en coros multitudinarios en cada concierto que el madrileño dio por España -actualmente ha tenido también actuaciones en México-.

¿Estás dispuesta a jugártelo todo, o será tu amor en vano?

Para Delantera mítica, Quique González decidió incluir una canción ya compuesta con anterioridad que no había tenido hueco en trabajos anteriores. ‘No encuentro a Samuel’, un lento rock and roll que canta a la nostalgia. González rememora -mientras busca a Samuel, su perro- un texto sobre la propia música, las calles de Madrid, la amistad, las gafas de Mike… El tema más sentimental y potente junto a ‘Las chicas son magníficas’. En esta ocasión además  se incluía un bonus a modo de cover. La eterna ‘Is your love in vain?’ de Bob Dylan pasaba a ser ‘¿Es tu amor en vano?’ Una versión del todo fiel aunque con acertadas licencias a la hora de traducirla, ya que ciertas expresiones pierden o ganan en función de hacer una transcripción literal del idioma de Shakespeare al de Cervantes. “Muy bien, lo intentaré otra vez, me enamoraré de ti, si lo estropeo te daré las llaves”. A falta de conocer más datos sobre el que será el décimo disco de Quique González, bueno es mirar atrás para degustar el pasado. De cara a que las noticias del panorama musical español se empiecen a ir confirmando durante los próximos meses.