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Perfil de Twitter de Arrow.

Hace más de una década, Hollywood, en su enésimo intento por explorar nuevas vías de ingresos, se fijó en los comics de superhéroes. Había pasado mucho tiempo desde que Tim Burton pusiera el traje de Batman a Michael Keaton y una sonrisa escalofriante a Jack Nicholson para interpretar al Joker. Incluso más tiempo atrás, la gente asociaba a Christopher Reeve con Superman. Pero la industria del cine americano decidió darle un nuevo empujón a las películas de superhéroes, cintas que, aunque con peros, han sido celebradas entre los fans gracias la evolución de los efectos especiales de los últimos 20 años. De esa forma, Hollywood se topó con una fuente de beneficios que permitía incontables reboots, cruces de personajes y argumentos casi ilimitados gracias a los guionistas de los cómics. Sin ir más lejos, durante los últimos diez años, el espectador ha podido ver dos actores diferentes haciendo de Spiderman, –con todo dispuesto para ver a un tercero dentro de poco- otros dos haciendo de Batman, contando con Ben Afleck en Batman contra Superman cuyo estreno está previsto para 2016, y dos equipos diferentes de Los Cuatro Fantásticos. Y, aunque ha habido películas que no pasarían por más que entretenidas en las sobremesas de los domingos por la tarde, en general la crítica ha sido más que benevolente con ellas, incluso, algunas han recibido halagos que se consideraban vetados para historias sobre superhéroes, como Batman: El Caballero oscuro o Los Vengadores.

Marvel, el Rey Midas de la industria del superhéroe en el cine, no se quedó atrás y se lanzó al mercado de la televisión con Agentes de S.H.I.E.L.D, a la que le seguirá el próximo estreno de Agente Carter.

Siguiendo el proceso natural, la televisión se fijó en el producto. La única duda era: ¿Aguantarían las historias de superhéroes una narrativa para series de más de 20 episodios por temporada? Por el momento sí, y con creces.  Respaldados por la tendencia generalizada de que los mejores momentos audiovisuales de los últimos tiempos se han visto en la televisión y no el cine, –gracias a títulos como Los Soprano, The Wire, True Detective, Breaking Bad o Juego de Tronos–  la maquinaria se puso en marcha. Pasito a pasito, fue Arrow, la serie que cuenta la historia de Flecha Verde, superhéroe de DC, la que primero se atrevió con este nuevo intento de atraer el mundo del cómic de superhéroes a la televisión, y que ya va por la tercera temporada. Incluida en el mismo universo que Arrow, incluso con capítulos compartidos entre ambos, está Flash, superhéroe que utiliza su sobrehumana velocidad para impartir justicia -éste también tuvo un precedente en forma de serie al empezar los 90, algunos de los actores que la protagonizaron participan en la actual versión-. Hasta hace pocos años, existían escasos ejemplos de ficciones que abordasen de una u otra forma ese mundo, –sin contar las series de animación, donde sí existen muchos más casos- algunos como Lois y Clark o Smallville. Otras como Héroes, que aunque no iba precedida de un cómic penetraba en el mundo de los súper poderes. Esta última alcanzó una gran repercusión en sus inicios, con una primera temporada que obtuvo críticas más que favorables. Pero la trama se vino abajo durante las siguientes y acabó siendo cancelada sin mayor ruido. Aunque los fans deberán alegrarse, está confirmado un reboot, quizás aprovechando el buen momento de la televisión.

Marvel, el Rey Midas de la industria del superhéroe en el cine, no se quedó atrás y se lanzó con Agentes de S.H.I.E.L.D, a la que le siguió Agente Carter. El proceso lo tienen claro, mismo universo que en las películas de la saga Vengadores: Thor, Capitán América, Ironman etc., con añadidos argumentales para los fans que vean la serie y superhéroes a “pequeña escala”.

Un caso más extraño es el de Gotham, serie que narra los conflictos de la ciudad que alumbra a Batman desde el momento en que Bruce Wayne comienza el proceso para convertirse en el oscuro héroe. El protagonista es James Gordon, joven policía que trata de combatir la corrupción en Gotham. Interpretado por Benjamin McKenzie, protagonista de O.C,  Gordon también tiene que tratar con un jovencísimo Bruce, quien al inicio de la serie contempla el asesinato de sus padres. Gotham presenta dos narrativas bien distintas entre sí. Por una parte realiza continuos guiños al futuro, en los que podemos ver cómo surgen los diferentes personajes del universo Batman: el Joker, Catwoman, EnigmaY por otra, Gotham es una serie policíaca al uso, con intrigas, tiroteos e investigaciones. La serie combina elementos violentos con sub-tramas algo infantiles. Sin embargo, su buen acabado y el peso de algunos de los personajes –espectacular actuación de Robin Lord Taylor vistiéndose de El Pingüino–  le han valido para la renovación de una segunda temporada y para la expectación por ver el final de la primera, a la cual le restan dos capítulos de emisión.

El último superhéroe en incorporarse a la pequeña pantalla es Daredevil, serie emitida por Netflix, que presenta un personaje mucho más oscuro del visto en la película protagonizada, también, por Ben Afleck en el 2003.  A ésta le van a seguir otros productos Marvel en colaboración con Netflix como Luke Cage o Iron Fist, confirmando la apuesta de esta industria por la televisión. De la viñeta al frame, el recorrido de los superhéroes en la pantalla –grande o pequeña- parece no tener fecha de caducidad.