Gráfico Elecciones Cataluña 27S

Gráfico elecciones al Parlamento de Cataluña 27S (Elaboración propia)

El vendaval independentista ha arrasado el mapa político catalán. Desde 2010, cuando el Tribunal Constitucional rectificó cuatro puntos clave del Estatut, aprobado cuatro años antes en referéndum con un amplia mayoría, el “proceso” catalán se ha tornado en un torbellino imparable que ha roto alianzas históricas, ha aupado y enterrado a partidos tradicionales y ha propiciado la aparición de nuevos actores políticos. Todo ello, con un único objetivo, representar a una sociedad catalana cada vez más diversa y dividida.

Así, las elecciones del próximo domingo (27S) se presentan como la culminación de un viaje. Una travesía, como la que llevó a Ulises al paraíso perdido de Ítaca, que definirá el terreno de juego político para los próximos años. Ya sea a través de una declaración unilateral de independencia, opción improbable, o bien con una reforma de la Constitución para acomodar las demandas del pueblo catalán, una alternativa más viable, la realidad es que España no volverá a ser la misma. Y la política catalana tampoco.

El “proceso” se lo ha llevado todo por delante hasta el punto de que ninguno de los cabeza de lista que concurrieron a las anteriores elecciones al Parlamento de Cataluña, celebradas en 2012, repetirá en esta ocasión. Los escándalos de la familia Pujol, la mochila de la corrupción que arrastra CDC y el desgaste por el tijeretazo en el gasto público han sido un lastre demasiado pesado para Artur Mas. El actual presidente de la Generalitat, y líder de Convèrgencia Democràtica (CDC), ha pasado de ganar las elecciones de 2012 a aparecer agazapado en el número cuatro de la lista de Junts pel Sí -candidatura independentista formada por CDC, Esquerra Republicana  de Catalunya (ERC), Demòcrates de Catalunya y Moviment d’Esquerres- cediendo el liderazgo de la coalición a Raül Romeva. Además, la deriva independentista y la ruptura con la tradición del seny (sentido común) ha finiquitado el matrimonio entre CDC y Uniò Democràtica después de 37 años de coalición. Una ruptura traumática para la política catalana por los valores que ha representado tradicionalmente Convergencia i Unió y que deja al partido de Josep Antoni Duran i Lleida en la marginalidad. Según la última encuesta de Metroscopia para El País, publicada el pasado domingo, la lista encabezada por Ramón Espalader apenas obtendría un 2,7% de los votos,  un porcentaje insuficiente para entrar en el Parlament.

Pere Navarro, candidato del Partido Socialista Catalán (PSC) en las pasadas elecciones a la presidencia de la Generalitat, ostenta el dudoso honor de ser el secretario general más breve de la historia de su partido. Apenas dos años y medio duró su liderazgo: del 17 de diciembre de 2011 hasta el 14 de junio de 2014. Los malos resultados cosechados por los socialistas en las elecciones al Parlamento Europeo del año pasado y las críticas del ala catalanista de su partido le llevaron a presentar la dimisión. En los comicios del próximo domingo será Miquel Iceta, primer secretario del PSC desde el año pasado, el que encabece la lista de los socialistas. Otro partido tradicional que se ha visto obligado a cambiar a su cabeza visible para darle la vuelta a las encuestas es el Partido Popular. La etapa de Alicia Sánchez Camacho, que en los últimos comicios apenas aglutinó un 12,97% de los votos, al frente de los populares catalanes tocó a su fin el pasado mes de julio. El batacazo electoral que las encuestas pronosticaban a los conservadores llevó a Mariano Rajoy a nombrar al exalcalde de Badalona, Xavier García Albiol, cabeza de lista. Sánchez Camacho continuará como presidenta del Partido Popular en Cataluña hasta el congreso de 2016.

Las elecciones del próximo domingo (27S) se presentan como la culminación de un viaje. Una travesía, como la que llevó a Ulises al paraíso perdido de Ítaca, que definirá el terreno de juego político para los próximos años.

El gran jefe de Ciudadanos, Albert Rivera, ha optado por abandonar la política catalana y dar el salto a Madrid, cediendo el testigo a Inés Arrimadas. La portavoz de C’s en el Parlamento de Cataluña será la encargada de galvanizar a esa mayoría silenciosa a la que apelan los contrarios a la independencia y convertir a la formación naranja en un referente político en Cataluña. En un espectro diferente, pero unidos por el rechazo al plan de Mas, está Cataluña Sí que es Pot, una coalición electoral de formaciones de izquierda, a semejanza de Barcelona en Comú, y que integra a Iniciativa per Catalunya Verds (ICV), Esquerra Unida i Alternativa (EUiA), Podemos y Equo. El encargado de encabezar esta coalición será Lluís Rabell, activista político y  presidente de la Asociación de Vecinos de la Izquierda del Ensanche. Los damnificados en esta apuesta por la unidad popular han sido los colíderes de ICV: Joan Herrera y Dolors Camats.

Por la CUP (Candidatura d’Unitat Popular), que según las encuestas obtendría entre 10 y 11 escaños, no repetirá como candidato a la presidencia de la Generalitat el polémico David Fernández. Los estatutos de la formación impiden a los candidato optar a la reelección ni siquiera cuando su portavoz se ha convertido en el fenómeno político de la legislatura. En su lugar, encabezará la lista de la izquierda anticapitalista el periodista y escritor Antonio Baños.