Piglia

Ricardo Piglia, durante la el programa sobre Borges emitido por la TV Pública argentina.

En apenas dos días la presión mediática y el apoyo ciudadano han conseguido dar la vuelta a la situación personal que atraviesa ahora mismo el escritor argentino Ricardo Piglia. Afectado de esclerosis lateral amiotrófica (ELA) denunció públicamente que su seguro médico se negaba a pagar los costes de la medicina GM604. Medicus, la compañía, argumentaba que dicho tratamiento no se encontraba registrado en Argentina –sí lo estaba en Estados Unidos-. El autor de Plata quemada había pagado por cuenta propia las primeras dosis, que superan la valía de los 90.000 euros cada una. El método se trata de un proceso paliativo, que mejora la calidad de vida del paciente ralentizando a su vez el avance de la enfermedad. A sus 74 años, Piglia vio cómo, de la mano del intelectual y amigo personal Roberto Jacoby, una campaña en Change.org superaba en dos días las 50.000 firmas –más de 90.000 ahora mismo-. Cifras que se antojan excelsas en la movilización de la literatura (El 35% de los españoles no lee nunca o casi nunca).  Dicho y hecho, Medicus, sobrepasada por la mala publicidad que su marca estaba sufriendo, cede y pagará el tratamiento.

Las malas noticias han puesto a Ricardo Piglia en una posición mediática como nunca en su extensa carrera literaria. Puede ser uno de los escritores argentinos menos reconocidos en España, cuya mayor presencia con anterioridad en los medios patrios fue tras la polémica por su renuncia a asistir a la pasada edición del Salón del Libro de París.  Piglia incluso ha colaborado ocasionalmente con el periódico El País con diferentes artículos. El escritor y profesor argentino –quien durante 15 años participó en diferentes universidades de renombre norteamericanas como Harvard o Princeton- publicó en 1997 la novela con más repercusión firmada por su nombre, ‘Plata quemada’. Inspirándose en hechos reales cuenta la historia de un atraco protagonizado por dos peculiares personajes. Su éxito fue equiparable a al huracán judicial que desencadenó y que acabó en los tribunales, primero cuando Gustavo Nielsen acusó a Piglia de haber ganado el Premio Planeta argentino por sus relaciones con la editorial. Años más tarde, sería una de las protagonistas de la historia quien pediría una indemnización por daños y prejuicios sobre su persona.

Al margen de todo ello, ‘Plata quemada’ se situó rápidamente como una de las novelas policiales hispánicas más importantes de los últimos 30 años. El Premio Planeta ayudó y en el 2001 se estrenaría la versión cinematográfica que contaría con el actor español Eduardo Noriega como uno de los protagonistas. La cinta, producida por varios países, pone atención especial atención a la relación homosexual que experimentaban los dos ladrones por encima del resto del argumento obteniendo críticas dispares.

Su faceta de profesor ha sido también potenciada en el mundo de la comunicación. La Televisión Pública argentina produjo una serie de cuatro capítulos en los que Ricardo Piglia realizaba clases magistrales sobre la vida y obra de José Luis Borges. Su dimensión como novelista –la mayor parte de sus escritos se sitúa en el cuento y ensayo- volvió a dar que hablar con el texto El camino de Ida. Una historia policiaca protagonizada por un profesor argentino invitado a dar un curso especial en una prestigiosa universidad de Nueva Jersey que se tendrá que enfrentar a la resolución de un asesinato así como la lucha frente a la nostalgia. Los tintes autobiográficos se convierten en detalles de un libro que pese a no alcanzar las cuotas de popularidad de Plata quemada sí representa las mejores cualidades novelistas que una buena historia ‘noir’ debe tener.