Xoel Lopez Patagonia (FILEminimizer)

Xoel López, en la Patagonia / www.xoel.com

Después de un inicio con puntualidad de libro tardó tres canciones en parar la música para saludar. Xoel López, ataviado elegante para la ocasión, daba las gracias a los asistentes con una mezcla de emoción y nerviosismo. Durante dos horas, la clásica fórmula hora y media más bises, el gallego cautivó a Madrid mezclando diferentes ritmos y sentimientos. Hubo momentos de baile, él fue el primero que se atrevió con un digno movimiento de pies, pero fueron muchos en la sala los que se lanzaron a mover las caderas. Y también hubo espacio para canciones donde la letra cobra más valor, instantes aprovechados especialmente por las numerosas parejas que disfrutaban de la música y de algo más.

Muchos han sido los músicos y artistas que han intentado hacer el complicado gesto de definir el para qué de la música. Andrés Calamaro compuso ‘Para no olvidar’, en una de sus mejores piezas atinó una posible solución: cantar para no olvidar. A Xoel López le tocó poner nombre a su nueva obra, un disco que reúne diferentes estilos y  distintos caracteres. Y así nació Paramales (2015), un conjunto de canciones con un sencillo fin: ser un revulsivo para lo malo. Y así, también, lo explicó a base de talento y emoción en una Joy Eslava con el cartel de todo vendido que asistió a la presentación del que es el segundo álbum firmado como Xoel López.

Tardó un poco la sala madrileña en sucumbir a los encantos de Xoel, Paramales fue estrenado de manera reciente y sus canciones todavía no han calado entre sus fans. Sin embargo, a base de ganas y buena ejecución, el gallego y su banda iban calentando motores hasta que se lanzaron con uno de sus clásicos más clásicos, ‘Historia universal’, donde la Joy Eslava vibró al unísono entonando “el amor no es lo que piensas, el amor no es lo que piensas”.  Xoel se lo tomó con humor preguntando si alguien se había escuchado ya Paramales. Lo cierto es que poco tiempo pasará hasta que canciones como ‘Almas del norte’, ‘Antídoto’ o ‘Laberinto’ sean recitadas a coro en los concierto del artista. Aunque, también hubo momentos intensos con sus nuevas creaciones, quizás uno de los más señalados fue la interpretación de ‘A Serea e o Mariñeiro’, la primera canción en gallego compuesta por Xoel López, “se lo debía” a su tierra indicó. El éxtasis había llegado con otra de sus joyas en la etapa de Deluxe –antiguo nombre artístico de Xoel López-, el gallego se toma a broma esos rumores que dicen que reniega de sus anteriores trabajos, ya que con una sonrisa y gesto de picardía afirmo que “cuando me piden que toque temas del pasado, yo les digo…”y sonaron los acordes de ‘Que no’, canción coreada como ninguna otra.

Catalogado ya, casi unánimemente, como una de las figuras claves en el panorama de la música nacional Xoel López regresó a España tras cinco años recorriendo las Américas, pasando mayores temporadas en Buenos Aires -no pudo evitar que la primera canción del concierto fuera ‘Patagonia’-. De aquel joven nacido en A Coruña, que cantaba en inglés y que era denominado –pese a que no le gustará el saco- como artista indie parece quedar poco. Si Atlántico (2012) supuso la madurez como artista, Paramales es la confirmación de que los horizontes de Xoel todavía quedan lejos. Así lo cantó a pleno pulmón con eso de “yo sólo buscaba melodías para escapar” de la canción ‘Yo solo quería que me llevarás a bailar’.  Afincado de nuevo en Madrid, reciente padre primerizo, Xoel López demostró que en España todavía queda música y músicos que sorprendan y que él está entre ellos. Canciones sacadas de Atlántico, como ‘Tierra’ o  ‘Caballero’, eran recogidas de grato gusto por la sala, confirmando el buen y diverso repertorio del gallego.

Después de la salida tradicional para los bises, volvió a retirarse la banda. Quizás ensayado, quizás por los aplausos y las ganas del público, subieron al escenario para cantar una vez más. “Esta ya es la última”, sonreía el gallego.

El artista gallego soltó un rabioso “joder” para explicar que habían pasado “muchos nervios y muchos momentos de concentración” para tocar este nuevo disco en directo. Y la verdad es que, quitando los típicos fallos que se suponen en un concierto presentación, tanto él como la banda aguantaron el chaparrón de tensión. Impresionante y destacable la labor de Lola García Garrido, quien se encargó de los coros y de un número inabarcable de instrumentos. Ya lo dijo Xoel al pedir un aplauso para ella: “Lola… al todo”. Momento íntimo y emocionante el que ofrecieron ambos, compartiendo micrófono, cuando estrenaron los bises con la melódica ‘La casa hace ruido cuando no estás’.

Después de la salida tradicional para los bises, volvió a retirarse la banda. Quizás ensayado, quizás por los aplausos y las ganas del público, subieron al escenario para cantar una vez más. “Esta ya es la última”, sonreía el gallego. Y en la capital de España cerraba el concierto una versión de ‘Buenos Aíres’, cantada desde las entrañas, con el público coreando “cansado de estar cansando”. Cerrando un viaje de ida y vuelta. La fiesta se acababa y Madrid, por un instante, era un poco gallega, un poco argentina, un poco mejor. Aunque como bien saben los seguidores de Xoel López, un momento es muy poco tiempo.